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Día 9: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc). ViajerosAlBlog.com

Día 9: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc).

Contenido estructurado del post

Visitar, qué ver y qué hacer, en Tailandia (Chiang Mai).

Día 9 – 12.05.07: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc). Visitar, qué ver y qué hacer.

CRÓNICA: Día 9 – 12.05.07: Tailandia (Chiang Mai). Hoy íbamos a poder disfrutar de un día más relejado, donde la cultura budista, el relax y las compras iban a ser los predominantes. Teníamos una excursión gratuita por la ciudad, visitando, entre otros, los templos budistas más importantes de la misma. De la mano de un guía de habla hispana súper majo, muy agradable y del que aprendimos mucho del budismo a nivel filosófico/religioso/cultural, recorrimos: Wat Chiang Man (una maravilla y templo más antiguo de Chiang Mai, que aloja una figura de mármol de Buda de más 2000 años), Wat Phra Singh (templo más visitado de la ciudad, gracias a su clima de paz y serenidad, y a su espectacular stupa y estatua de Buda), Wat Chedi Luang (importante complejo en restauración con una más que llamativa stupa y la estatua en cera dentro de una vitrina de un venerado monje budista)… Tras realizar algunas compras, tener un pequeño susto con uno de los múltiples y peligrosos perros callejeros, y algunas conversaciones más que interesantes con nuestro guía, nos dirigimos a una fábrica de madera para ver cómo los artesanos tratan y tallan las mismas; muy intersante. Después de un pequeño diluvio, vuelta al hotel para, tras comer y descansar, darnos un espectacular y barato masaje tailandés que nos dejó como nuevos, ir a un cyber a pasar fotos y al Bazar Nocturno a realizar varias compras pendientes como ropa, artesanía o réplicas de relojes. Tras ello, cena, paseo por el Mercado de Anusan, cervezas en el rooftop del hotel y a dormir.

Bueno, hoy no había que madrugar en exceso, así que pudimos descansar un “poquito” y llegué al desayuno jeje, ya que los dos días anteriores no había desayunado en el hotel, aún así bajamos los últimos… El cansancio ya iba haciendo algo de mella jeje. El buffet un poco escaso y poca variedad, pero suficiente para comer algo y empezar el día :). A nuestra hora ya estábamos en recepción sentados en los sofás, esperando que viniera el chico de la excursión a recogernos. Como ya comenté, esta excursión que contratamos el día de nuestra llegada a Chiang Mai, era gratuita (al haber contratado las otras dos), y consistía en una ruta por la ciudad visitando algunos de los templos más importantes, nada “exagerado”, iban a ser unas 4 horas máximo, y con guía en español.

En breve apareció el guía, nos preguntó si éramos nosotros los del grupo de la excursión por la ciudad, le dijimos que sí y salimos de recepción para entrar a la van… un tipo bajito, siempre sonriente, muy simpático jeje, debía tener poco más de 20 años, estaba estudiando español, y la verdad, lo hablaba realmente bien… digamos que era becario jeje, no cobraba por esto, sino que era parte de su “entrenamiento” xD, prácticas vamos. Nos preguntó nuestros nombres, de qué parte de España éramos, etc… para conocernos un poquito, también nos habló de él, que estaba estudiando español, trabajaba para varias agencias, vivía en Chiang Mai a las afueras, etc… Un tío súper majo y siempre con una sonrisa. Nos explicó el planning, íbamos a visitar varios templos en la ciudad, entre ellos los quizás 3 más importantes (en Chiang Mai hay cientos de templos o wat, necesitarías semanas para verlos todos, ocurre igual que en Kyoto jeje).

Nuestra primera parada el Wat Chiang Man. Está considerado el wat más antiguo de Chiang Mai por una inscripción en una losa que hace referencia a la fundación de la ciudad. Es un gran complejo, con grandes columnas de teca, una estupa dorada con relieves de elefantes, rodeado de jardines… En la sala principal las paredes están recubiertas de murales que se hicieron por el 700 aniversario de la ciudad, en rojo y dorado. Aquí tenemos varias estatuas de Buda, todas ellas bajo llave y “entre rejas”, el guía nos explicó que son muy valiosas y veneradas, de ahí su protección, ya que las han intentado robar varias veces. Hay una figura de mármol de Buda que llegó de Sri Lanka o la India hace 2000 años, al igual que el pequeño Buda de Esmeralda, de apenas 10cm, y que llegó hace 1800 años. Espectacular complejo, sin duda alguna; una auténtica maravilla.

Indicar que, en este templo y en todos los que visitaríamos, hay que descalzarse al entrar como es lógico… Y, como buen budista que era nuestro guía, nada más entrar a cada templo se ponía de rodillas, con los pies hacia atrás y realizaba tres reverencias tocando el suelo, pasándose luego las manos por la cabeza (explicado de una forma muy tosca evidentemente, no viene a cuento en la crónica diaria hacer una análisis sobre el budismo theravada y sus ritos). El guía también nos realizó una breve explicación de los ritos budistas y una breve introducción al budismo practicado en Tailandia. Después, ya pasaba a explicarnos lo que debía contarnos del lugar en concreto.

Nuestro chófer nos estaba esperando, el siguiente destino era el Wat Phra Singh. Es el templo budista más visitado de Chiang Mai, debido a su espectacular imagen de Buda, aunque no se sabe de dónde procede exactamente o quién fue su autor, aunque se cree que procede de Sri Lanka, después de haber pasado por innumerables ciudades. No es la estatua o imagen de Buda más grande ni más espectacular que haya visto en Tailandia o Japón por ejemplo, pero tiene un aire “especial”; su visión de serenidad, paz y tranquilidad, dentro de ese enorme vestíbulo, ampliamente iluminado, y sin apenas gente… te transmitía a ti mismo, valga la redundancia, esa misma tranquilidad y te ayudaba a sentirte en paz y realizar una pequeña introspección. El budismo sin duda, y como siempre, ayuda a ello…

La estupa principal del wat también es bastante llamativa y espectacular, el guía nos indicó que guardaban en el interior las cenizas de la realeza, al lado hay una pequeña capilla con murales pintados. La verdad es que se entiende que sea el templo más famoso de la ciudad, ya no sólo por el grandioso Buda, sino por el complejo en sí y la belleza del propio templo, que mezcla la típica arquitectura del norte de Tailandia, con características propias del estilo típico de Bangkok y detalles de estilo típico birmano. Nuestro guía, amablemente, nos iba comentando todos estos detalles, comentando los murales, las fotos que había expuestas y cualquier pregunta que nosotros le hiciéramos.

Ya había comentado en días anteriores, que en Tailandia hay infinidad de perros callejeros, no os podéis imaginar cuántos, están por todos lados, por las calles, los templos, en las estaciones… por todos lados, literalmente. Recuerdo uno de los primeros días en Bangkok cómo casi nos llevamos a uno por delante en una calle, íbamos en taxi y el perro cruzó sin más, pero nadie hace nada, lo esquivas y ya está jeje, surrealista. Pues bien, especialmente en los templos hay muchísimos, y no sabíamos el por qué, aunque se puede intuir. No obstante, se lo preguntamos a nuestro guía para que nos lo explicara. Digamos que, resumiendo; en el budismo theravada no hay un día “sagrado” como tal en el que haya que acudir al templo o a rezar por “obligación”, sino que cualquier día es válido, aunque suele ser cada 7 u 8 días, y suele variar según las fases lunares. Muchos monjes, especialmente los que dedican su vida a la meditación (no al estudio u otras labores), viven de lo que les da la gente; de la caridad vamos. Ellos van por las calles, por las casas, por las tiendas, pidiendo… Y ese día en concreto, que digamos, se acude al wat, la gente lleva comida, ropa, etc… para los monjes que allí están y allí viven (vimos donde dejan las ofrendas). Por lo tanto, los perros saben que allí siempre hay comida determinados días jeje, y se quedan allí, o acuden allí… por eso entras a los templos y están llenos de perros. En general, y digo “en general”, suelen ser tranquilos… Ciertamente hay que tener bastante cuidado, ya que la rabia sigue existiendo… y muchos perros son agresivos y te ladran o te enseñan los dientes, se te pueden lanzar incluso. No les provoques y mantén las distancias.

En el templo también había varias estatuillas de Buda, todas distintas, colocadas en fila. También tienen una función religiosa que nos estuvo explicando el guía, es como si fuera “tu buda”, según cuando hayas nacido, a modo de bodishattva. En fin, muchos aspectos curiosos e interesantes sobre el budismo en general, y el budismo theravada en particular.

Nuestra excursión continuaba… nos dirigimos al Wat Chedi Luang. Estaba algo más apartado del centro, así que tardamos un poquito más en llegar, pero dimos una agradable vuelta por Chiang Mai pasando por callejuelas y los canales que rodean y atraviesan la ciudad. El calor y la humedad que hacía ahora mismo ya volvía a ser casi insoportable…

Este conjunto de templos tiene una enorme y venerada stupa que data de 1441, aunque prácticamente está todo en ruinas, de hecho había partes en obras que las estaban acondicionado o reconstruyendo. El Buda Esmeralda estuvo aquí, ahora hay una réplica de jade expuesta en el exterior que pudimos ver. Según leímos y nos comentó el guía, la Unesco y el gobierno japonés han colaborado en la restauración, se han colocado nuevas imágenes de Buda donde estaban las antiguas, al igual que las serpientes que guardaban los pórticos. Se pueden ver varias esculturas de elefantes, de las cuales sólo una está completamente intacta. Aparte de esto, que es lo principal, hay varios subtemplos más, en uno de ellos, muy pequeñito, decorado con colores chillones, había una réplica de cera en una vitrina de un monje budista muy venerado en Chiang Mai, en posición de meditación.

Vimos un par de puestos con postales y diversas estatuillas dentro del complejo, así que decidimos hacer un pequeño descanso a la sombra y comprar algo… yo quería comprar varias postales de los lugares que habíamos visitado, así que ya las compre aquí, y una bolsa de patatas, que ya había algo de hambre xD. El dueño tenía un perro, que parecía manso, como todos, pero al pasar justo a su lado se revolvió y me lanzó un bocado a la pierna que no me alcanzó de milagro, y porque el dueño se dio cuenta y tiró de el, yo ni me di cuenta… no le pisé ni le molesté, sólo fue pasar a su lado. Por eso hay que tener cuidado con los perros jeje, se pueden sentir intimidados o amenazados en cualquier momento, y aunque todos son muy tranquilos y están por todos lados, no te fíes de ninguno… cualquiera puede tener la rabia, y esta enfermedad si no se trata a tiempo es mortal o te puede dejar graves secuelas. En fin, después de esta anécdota, continuamos dando la vuelta al complejo, pero vimos otro puestecito donde vendían bebidas, y para allá que fuimos jeje, no teníamos agua ahora, o estaba caliente, y ya estábamos sedientos… Yo (¡anda qué!, no sé cómo se me ocurrió, sabiéndolo), pregunté si tenían cerveza jeje, a lo que la señora y el guía se rieron diciendo que no, es un templo, en los lugares sagrados no se vende alcohol… lógico. Así que me conformé con un par de botellitas de agua jaja.

En una de las conversaciones con el guía, Javi le preguntó acerca de los gusanos. Yo había comido gusanos en Khao San en Bangkok, lógicamente no es algo que coma todo el mundo, y mucho menos en las ciudades. Este tipo de bichos queda como algo “turístico”, aunque se comen en muchas zonas rurales del país, al igual que en muchos lugares Asia y América, no es algo tan raro ni mucho menos. La teoría es que hay granjas… y eso se puede ver en guías y documentales… otra cosa es, obviamente, de dónde los saquen algunas personas y de dónde salieron los que yo me comí… que puede ser de la calle o de cualquier lado, tú no lo sabes. Javi pensaba que ni de coña, que eso lo cogen de la calle y que es asqueroso y demás jeje (como igual de asqueroso son las gambas o los caracoles… es la hipocresía occidental…). Pues bien, efectivamente, el guía confirmó que lo normal son las granjas de este tipo de bichos, y que se comen en zonas rurales del norte de Tailandia… pueden salir de muchos sitios,… y muchos gusanos, no los que yo comí, se cogen de la mierda de los búfalos… no muy agradable no, pero es lo que hay, es un procedimiento habitual, mejor comer sin saber jajaja.

Bueno, nuestro periplo por la ciudad había terminado, así que nos dirigimos de nuevo a la van para volver al hotel, o eso pensábamos. El guía nos dijo que, si queríamos, podíamos ir a alguna fábrica de madera, donde hacen muebles, tapices, etc, etc… A ver si comprábamos algo y él se lleva su comisión claro xD. En Chiang Mai hay varias, y algunas de las más importantes del país, obviamente esto era opcional, para intentar vendernos algo como decía jeje. La verdad es que a mí me daba igual, pero por la curiosidad pues aceptamos ir, aunque no fuéramos a comprar nada jeje. La fábrica estaba algo lejillos, así que teníamos casi una media hora de trayecto… y a mitad del mismo se puso a diluviar, a saco, la típica lluvia torrencial de estas zonas… Llegamos, nos bajamos, y entramos por la parte donde están los trabajadores tallando las maderas, y tienen todos los troncos de teca y demás. La lluvia que caía era impresionante…

Aquí estuvimos un buen ratillo, viendo cómo trabajan con la madera, haciendo los dibujos y los relieves, incluso te dejaban a ti picar un poco en la madera y Ángel talló su nombre en un tronco jeje. Después entramos a lo que es la exposición en sí: prácticamente todo eran muebles, pero preciosos, y con un detalle bestial, pero obviamente no son compras que nosotros fuéramos a hacer… Por último, antes de pasar por caja, una sala con pequeñas figuritas y utensilios de madera, para nada interesante para comprar, lo habíamos visto mucho mejor y más barato en Chiang Mai, así que yo me salí rápido y esperé en un banco fuera. Posteriormente salió Javi y aprovechó que había una cabina telefónica para llamar a su familia con la tarjeta que él y Edu habían comprado. Ya había dejado de llover, pero claro, había más humedad que antes todavía jeje. Vimos cómo el conductor de la van, aprovechó la lluvia, para con un trapo limpiar de arriba a abajo la furgoneta jeje, aprovechan que llueve a saco, y luego pasan el paño y listo, toda limpita y perfecta xD.

Una vez salieron los demás, nos montamos en la van y de vuelta al hotel. En el camino, continuamos hablando con nuestro guía y le preguntamos por lugares que él nos pudiera aconsejar para realizarnos un masaje tailandés. Obviamente, nos dijo que el mejor es la Escuela Oficial de Masajes de Chiang Mai, que es del Gobierno… es la mejor y la más cara, y en la otra punta de la ciudad. Seguramente merecía mucho la pena, pero decidimos quedarnos por la zona del hotel… así que nos recomendó un par de sitios en los alrededores, incluido el que teníamos prácticamente frente al hotel. En fin, lo pensaríamos y miraríamos por nuestra cuenta, ya que ni siquiera habíamos preguntado en nuestro hotel si los daban. Llegamos al hotel y nos despedimos de nuestro guía, no sin antes darle su propina, se la había merecido… ya que no le pagaban al estar de prácticas… además era un chico súper majo, que hablaba bien español y del cual aprendimos muchas cosas interesantes. Nos decía sin parar que perdonásemos su mal español jeje, que en la excursión de mañana a Sukhothai el guía hablaba mejor que él.

Bueno, ahora lo primero que hicimos fue acercarnos al kiosko de las excursiones para confirmar la hora y la excursión de mañana a Sukhothai, había que madrugar mucho jeje, e iba a ser un día muy muy cañero y muy muy largo. Luego fuimos a mirar un centro de masaje tailandés que estaba muy cerquita de nuestro hotel, al lado de un cyber. El sitio tenía buena pinta, hacían todo tipo de masajes, incluidos de manos y cara que a mí me interesaban, y te atendía una chica súper mona jeje, estuvimos hablando un rato con ella y nos fuimos. Luego fuimos al hotel y preguntamos si ellos realizaban masajes, y nos remitieron al que estaba casi en frente del hotel, de camino al Bazar.

Éste era más grande, algo más cutre, hacían menos cosas pero era más baratillo… la verdad es que todos los sitios son más o menos iguales, sólo es ver alguno que te llame más la atención, te pueda convencer un poquito más, y decidirte. Yo prefería el anterior, me daba la impresión de que era más “profesional”, si era más caro “es por algo”, yo me quería hacer uno supermegacompleto de 2 horas, pero a los demás les daba un poco igual y preferían el de una hora. El caso es que lo haríamos después de comer, con tranquilidad ya lo pensaríamos… Ahora tocaba comer como decía, que ya había hambre jeje, y para no movernos mucho decidimos comer en el hotel, en el mismo restaurante que comimos el primer día al llegar. Exactamente igual… no había nadie, pero tanto la atención como la comida seguían siendo exquisitos, se comía muy bien y muy barato aquí. Después de comer, fuimos a la tienda a la vuelta de la esquina, a comprar unos helados y agua para la habitación, nos los comimos tranquilamente y nos subimos a la habitación a intentar echar una cabezada (yo intentarlo, ya que sabía que no iba a dormir), y descansar un poquito.

Un par de horas después ya con la digestión hecha (que nos iban a dar mucho meneo ahora jeje), nos duchamos y bajamos… al final decidimos ir al que teníamos frente al hotel, una horita y más barato. A ver qué tal las instalaciones por dentro y las chicas. Nada más entrar… ¡¡¡horror!!!, pero ya no había vuelta atrás: la “chica” de recepción, por llamarla de alguna forma… era como una “especie de oso”, es decir; ¡¡¡una tía enorme, peluda y que hablaba igual que un tío!!!, yo todavía estoy dudando que fuera una mujer o un transexual “chungo”, yo creo que se nos notó la cara que pusimos jeje, esperemos que no todas fueran así :P. Al menos la recepción por dentro estaba bien, había una chica dándole un masaje de pies a un guiri que estaba todo sobado ahí sentado en los asientos especiales. Dijimos lo que queríamos, pagamos, y la “chica” nos dijo que nos podíamos quitar las zapatillas y ponernos unas de plástico, al lado de las escaleras, y subir arriba a la primera planta… ahí nos atenderían.

Nos cambiamos, subimos, yo pasé al wc primero que me estaba meando jeje, y una chica muy amable y muy guapa nos atendió, indicándonos que podíamos pasar a la sala del final del pasillo, ahí había 4 colchones y la ropa para que nos cambiásemos. La verdad, nos esperábamos algo más “fashion”, es decir, cada uno individual y en camillas especiales para dar los masajes, aunque aquí se podían dar igualmente, total… por el precio que estábamos pagando… ojala valieran esto en España, me los estaría dando todos los días jaja. Si aquí te puede cobrar 30-60€ por una sesión de una hora, allí por 5€, si acaso, tienes un pedazo de masaje que flipas.

En fin, nos cambiamos, todos la misma ropa claro, una camiseta ancha blanca y unos pantalones rojos, que a mí me quedaban gigantes claro, pero bueno, como son tipo tailandés (faltaría más xD), te los puedes ajustar de cintura (y he de reconocer que me encantan los pantalones tailandeses). En ese momento entraron las 4 chicas preguntando si estábamos listos. Deberían estar acostumbradas a estar con turistas, pero parecía que les hacíamos gracia jeje, debatieron entre ellas a ver quién se quedaba con quién (sí, tal cual, según sus “gustos”), entre risitas. Estábamos 3 y 1, es decir, 3 colchones juntos donde estaban Ángel, Javi y Edu y luego yo al otro lado sólo. Al final conmigo se puso la chica más mayor (38 años si no recuerdo mal, aunque aparentaba muchos menos, también era la que tenía más experiencia según  nos dijeron), yo lo prefería, más experiencia ;). Con Ángel se puso una chica jovencita que se partía de risa continuamente jeje, con Edu se puso una que yo creí que lo iba a tronchar, una chica muy maja pero que pasaba los 100 kilos de peso sobradamente, se llega a poner conmigo y me destroza jeje. Y con Javi se puso la hermana de la anterior, era la más novatilla, la “nueva”, y la más jovencita, pero la más guapa de todas. Ésta apenas hablaba inglés, pero el resto lo hablaban sin problemas.

Lo bueno que tiene estar en “comuna” es que hay conversación y es más divertido jaja, las chicas hablaban de ved en cuando entre ellas en tailandés cuando no querían que nos enterásemos de lo que decían, y se reían entre ellas jeje (a saber qué decían), o hablaban en inglés para que sí nos enterásemos. Estuvimos hablando acerca de dónde éramos, nuestras edades, lo que habíamos visto de Tailandia hasta ahora, de dónde eran ellas, el tiempo que llevaban trabajando ahí, etc… las típicas conversaciones causales jaja :). Decían que mi amigo Ángel se parecía a Nicolas Cage, quizás por la cara, por las facciones, pero vamos, yo tampoco le encuentro mucho parecido jaja, pero con la coña ya tuvimos para un rato… Y decían de mí que me parecía a alguien de Piratas del Caribe, aunque no sé a quién… tengo el pelo corto con un mechón largo teñido, delgadito, no soy alto y llevaba algo de barba… en fin, a saber xD.

La verdad es que el masaje tailandés es muy cañero, aunque este no era el más fuerte, ya que podías seleccionarlo más “hard” jeje. Yo sí había probado masajes tradicionales, con masajistas o quiromasajistas, incluso reiki (aunque no tenga nada que ver), pero el masaje tailandés te mete caña de verdad, te doblan bien doblado jeje… músculos, articulaciones, huesos… a veces te hacían daño o te crujían los huesos al ponerte en determinada postura jeje, pero ellas te iban preguntando si todo bien y si estabas cómodo, muy amables, al menos la que me lo daba a mí. Se nota que era la que tenía más experiencia, me fijé en los demás y, sinceramente, creo que el mío fue el mejor masaje y el más cañero, aparte fui el último en terminar.

Y nada, al terminar, te dicen que te incorpores despacio y te sientes, se van y vuelven en 1min con una taza de té y se lo toman contigo, no estaba muy bueno, y creo que sólo nos lo terminamos Ángel y yo, pero bueno, por no hacer el feo xD. Luego se iban para que te cambiaras, momento que aprovechamos para sacarnos unas fotillos, aunque entraron cuando todavía estábamos medio en bolas cambiándonos jaja. Una vez fuera nos sacamos unas fotillos con ellas y les dimos las gracias por el masaje, bajamos abajo, nos pusimos nuestras zapatillas y hasta la próxima. La verdad, había merecido la pena… ufff, te notabas más ágil, más suelto, mejor el cuello y la espalda y, sobretodo, los pies… era lo que más se notaba. Eran ya unos cuantos días y muchos km andados, y los pies ya estaban bastante tocados jeje, pues con el masaje, al menos hasta el día siguiente, tenías los pies como nuevos, como si flotaras, realmente se nota… lástima sea tan caro aquí y no poder dárselos todos los días jeje.

¿Y ahora qué?, teníamos toda la tarde “libre”… por fin un día “relativamente” tranquilo jajaja. Bueno, ya era media tarde… vamos a tomar algo y al cyber a pasar fotos jeje. El cyber estaba muy cerquita del hotel, al lado del otro centro de masaje tailandés que al final no fuimos. En la entrada del mismo estaba sentado el chico que nos llevó en tuk tuk el primer día al Doi Suthep, al que saludamos :). El cyber era un poco cutre, por no decir bastante cutre jeje, pero bueno… estaba vacío y nos valía. Lo llevaba una chica musulmana. Nos pusimos a pasar las fotos de las tarjetas, con el lector de tarjetas, al iPod de Javi, y ya estuvimos un rato viendo el correo, los periódicos, con el msn hablando con la gente y tal, aquí estuvimos un buen ratito…

Recuerdo que antes de irnos entré al baño y madre mía… ufff, sucio de pelotas y no veas cómo olía a putrefacción… Era prontito para cenar, y luego íbamos a ir de nuevo por el Bazar, así que nos fuimos a tomar algo al restaurante de la azotea, unas birritas y unos pinchitos como aperitivo jeje, tranquilamente, estuvimos un buen rato hablando de nuestras batallitas y del desarrollo del viaje hasta el momento, compartiendo de nuevo nuestras impresiones de un país y una cultura que nos estaba encantando… Ya se hizo de noche, así que bajamos… Edu y Javi no tenían muchas ganas de estar 3 horas dando vueltas por el Bazar, así que nos dividimos, quedamos en juntarnos más tarde para cenar en el Mc Donald’s que había cerca (había peña que no quería “comida local” jeje), o bien nos encontraríamos por la zona. Efectivamente, al rato nos encontramos, éstos habían comprado algunos calcetines y calzoncillos en pack, en una tienda, tirados de precio, y como Ángel también necesitaba pues fuimos para allá jeje, al final se compró un pack de 3 calzoncillos, muy baratitos, para salir del paso.

Seguimos mirando tiendas y más tiendas, volvimos a las tiendas de artesanía a seguir mirando y realizando alguna compra baratita: ropa, regalos, recuerdos, etc… En un puesto me ofrecieron relojes, y me paré un momento a mirar… todavía iba buscando varios, pero no los había encontrado. Le dije al chico que buscaba otros modelos concretos y de más calidad… a lo que me dijo que le siguiera… así que nada, fuimos todos detrás de él, cruzamos la calle y entramos en una tienda que, la verdad, era bastante impresionante y tenía de todo, pero no había nadie, parecía una “tapadera” jeje… Ahí nos llevó al fondo de la tienda, todas las paredes estaban cubiertas por telas… y de repente una tela se abre y había una pequeña trastienda escondida y camuflada jeje, escondida a ojos de cualquiera, muy pequeñita… entramos Javi y yo con el tailandés, dentro había otro chico, sin camiseta, con pintas de flipadillo jeje. Ángel y Edu se quedaron fuera en la tienda, pero sin poder entrar, Ángel intentó grabar con la cámara, pero no le dejaban, hasta el punto que cerraron la “puerta” para que no se pudiera ver lo que había dentro.

Dentro de la pequeña trastienda hacía un calor sencillamente infernal, os lo puedo asegurar, chorretones de sudor me caían por la frente. Y tooodo lleno de relojes, estas sí eran las réplicas guapas jeje, las réplicas buenas de verdad. De cualquier modelo que quisieras, si no lo tenían a primera vista o lo querías en otro color te lo sacaban de los compartimentos bajo los muebles. Y nada, empezamos a buscar lo que queríamos… al final nos decidimos por dos Tag Hauer Carrera (uno para Javi y otro para mí, para un colega que me lo pidió), y yo otro Tag Hauer F1, también de regalo para mi hermano. Y comenzó la dura negociación con los dos vendedores, la más dura que hemos tenido en Tailandia jeje… pero vamos, es lo de siempre: te empiezan pidiendo burradas que saben que tú no vas a pagar, hay que ofrecer precios muuucho más bajos, y el precio que tú creas correcto, y el que vayas a pagar.

Como ya indiqué con el tema de los relojes, y por estas réplicas de calidad, lo normal es pagar entre 25€ y 40€, unos 30-35€ de media es lo normal y está bien. Lógicamente nosotros empezamos ofreciendo bastante menos de eso ya que luego se iba a ir subiendo, al igual que ellos bajan, con el regateo, y al decir que compras varios, pues que te lo dejen más baratito jeje. Eran duros de negociar, pero nosotros lo somos más, y ya tengo bastante experiencia en esto jeje, les dijimos que en Bangkok estaban más baratos y que íbamos a volver, si no los compramos aquí los compraríamos allí, así que ellos verían si nos lo dejaban al precio que les decíamos y nos lo llevábamos en el momento, o “hasta luego”. La verdad es que el tema del calor ahí dentro yo creo que es una “trampa” para turistas jeje, para que te agobies rápido y sólo por salir aceptes algún precio más alto en lugar de tirarte más tiempo regateando jeje. Pero por fin, después de unos 10min, salimos con nuestros 3 flamantes relojes jeje, Ángel seguía grabando dentro de la tienda, pero nos echaban directamente jeje. Bueno, objetivo conseguido ;).

Nos volvimos a separar y ya quedamos en el hotel directamente, Javi y Edu no tenían mucho más que comprar ni tenían ganas de seguir dando vueltas, a Javi le parecía bien cenar en el restaurante de la azotea, aunque teníamos la opción del Mc Donald’s donde seguramente acabaríamos jeje. Ángel y yo seguimos mirando tiendas, para comprar algunas cosillas que nos faltaban (pantalones, camisetas, algún regalo…). Ya era tarde, así que decidimos ir finalmente al Mc Donald’s a comer… pedimos un menú Big Mac, a menos de 3€ al cambio en España. Yo pedí Fanta Naranja… pero es como la que te ponen en otros lugares del mundo (fuera de Europa más concretamente), es decir; agua con polvos (aunque aquí sea igual pero es Fanta, y “sabe” a Fanta), allí es mucho más oscura y está asquerosa. Eso sí, las patatas y el Big Mac saben igual en todos lados jeje. Tampoco te dan ketchup, sino que tú te levantas y te echas el tomate que quieras en un pequeño artilugio de plástico, cuando se te gaste, vas y te echas más desde el dispensador. Casi todos los que había comiendo aquí eran tailandeses, apenas había un par de turistas y nosotros… y raro es, ya que el Big Mac es el alimento preferido por los turistas xD.

Cuando estábamos terminando de comer, aparecieron Edu y Javi jeje, sabía yo que tarde o temprano aparecerían por aquí a comerse una hamburguesa xD. Terminamos de comer con ellos y yo fui al baño, pregunté dónde estaba, ya que dentro del Mc Donald’s no había… Como está todo dentro de una especie de complejo, pues tuve que dar la vuelta, subir unas escaleras (estaba todo alrededor lleno de restaurantes con buena pinta), y al fondo a la derecha encontré el wc jeje, había que pagar para entrar, na, un par de baths, pero los wc, para ser públicos y en esa zona, totalmente nuevos, limpios e impecables. Bajé de nuevo, dejamos a los compis comiendo y nosotros nos fuimos a seguir dando vueltas por el Bazar. Al final Ángel compró una figura taoísta en madera con velas, después de recorrernos varios puestos a ver en dónde estaba mejor conservada jaja, ya que muchos tenían toques o tenían la madera rayada y demás, yo también compré un par de camisetas y una corbata de seda tailandesa para mi padre, con elefantitos xD.

Aquí, es momento de reseñar a las “señoras de las montañas” como nosotros las llamábamos, o “la rana” a secas jeje. A ver; son señoras, a veces acompañadas de niños, que van vestidas de la forma típica tradicional tailandesa de las tribus de las montañas en el Norte de Tailandia, nosotros decíamos que bajaban de las montañas de noche para vendernos algo jeje. Y siempre van con una rana de madera con una especie de “escamas” en la parte superior, y con un palito de madera, al ir rozándolo por esa parte superior parece que el sonido hace “croac croac” jeje (se encuentran y te las venden por todos lados), y son muuuuuuy pesadas, te van siguiendo, te paran para que las compres algo (pulseras y bisutería), y te siguen con el puto sonido de la rana, era para volverse loco jeje. Yo pasaba mucho de ellas, pero a Ángel, no sé por qué, le daban más la paliza jaja, y tooodo el rato con la rana de los cojonesss. Cuando nos íbamos a cruzar con alguna u oíamos el sonido de la rana por detrás, poníamos pies en polvorosa, pero siempre te pillaban jaja. Al final, a una de ellas, Ángel acabó comprándole una pulsera que estaba chula :). Esto lo comento hoy, que fue cuando se lo compró, pero todos los días en Chiang Mai era así, todos los días estaban por aquí jeje. Cada uno se gana el dinero como puede

Bueno, prácticamente todas las compras estaban hechas, ya sólo quedaba mañana el último día un ratillo para echar un vistazo a ver si encontramos algo más de ropa interesante (¡¡¡compras compras!!! xD). En fin, decidimos bajar hacia el Mercado de Comida de Anusan y dar una vuelta por allí, que lo teníamos muy cerca también. Mucha luz, todo restaurantes al aire libre, mucho pescado sobretodo, y casi todo tailandeses. Acabábamos de cenar hace un ratillo, si no pues quizás nos hubiéramos tomado algo por aquí, era Sábado y se notaba, estaba todo lleno de peña, aunque ya era “relativamente” tarde, las horas se pasan volando haciendo compras jeje.

Nos dimos una vuelta a toda la manzana, pasando por calles más oscuras y desiertas, y viendo un poco nuestra zona de noche, la verdad es que fue un agradable paseo. Llegamos ya al hotel, y las dos discotecas estaban a reventar jeje, el parking lleno de coches y de motos… pero hoy no tocaba salir de fiesta, estábamos cansadillos y mañana tocaba madrugar y un día muy cañero. Aunque eso no fue obstáculo, para, ya una vez juntos los 4 en el hotel, subirnos arriba al restaurante de la azotea a tomar una cervecita y de vuelta para la habitación.

Nos entretuvimos un rato viendo la tv y los combates de thai-boxing que estaban echando y a sobar… Un día con turismo, masajes y muchas compras. Chiang Mai es una ciudad espectacular, preciosa para visitar y que ofrece muchos atractivos para el turista, no sólo de fiesta o compras, sino de paz y calidad de vida… aparte de ser baratita claro, de ahí que sea un lugar elegido por mochileros de todo el mundo para largas estancias.

Día 9: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc). Día 9: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc). Día 9: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc). Día 9: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc). Día 9: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc). Día 9: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc). Día 9: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc). Día 9: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc). Día 9: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc). Día 9: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc). Día 9: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc). Día 9: Tailandia (Chiang Mai: Wats Chiang Man, Phra Singh, Chedi Luang, etc. Fábrica de maderas, masaje tailandés, Bazar Nocturno, Mercado Anusan, etc).

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Sobre David Vecino De La Guía

David Vecino De La Guía
David Vecino De La Guía | Acuario y madrileño, ávido de información y nuevas experiencias. Maestrillo de todo, maestro de nada y profesional de mucho: turismo, protocolo, eventos, marketing, ventas, informática, formación, terapias alternativas, filosofía, etc... Cinéfilo, devorador de libros, electrónico musical, futbolero de pro y cervecero gastronómico. Viajero empedernido, a ratos turista, como mayor pasión. Ética, moral, valores, coherencia.

4 comentarios

  1. jaja, muy interesante los gusanos que sacan de la mierda..mmmm..jajaa, y el momento masaje tailandes parece que os divertesteis mucho, gran crónica otra vez y muy detallada.
    un saludo

  2. No veas que ganas tengo de terminarlas jaja, tardo un webo en hacerlas con lo largas que son xD. Lo del masaje estuvo bien si jeje 🙂

    Saludosss.

  3. vaya fotos, que formas las de los templos, que guapo dios..jaja, la penultima foto, la que esta al lado de vostros..me recuerda a la de una productora de cine tailandes… Sahamongkol Films, la de las pelis de Tony Jaa, jaja

  4. Sip, hay fotos mu wapas jeje. Japon tiene lo suyo y Tailandia tiene lo suyo, en cuestion de templos, arquitectura y el culto al budismo no tiene nada que ver logicamente. Mmm, no lo habia pensado, pero ahora que lo dices es cierto que recuerda a esa productora al iniciar sus peliculas jeje. Mira que me queria pillar una camiseta de Ong Bak o Thai Dragon, o de Tony Jaa, pero no las vi en ningun lao 🙁 Gracias por seguir las cronicas, a ver si la del dia 9 la termino pronto y hago la del 10.

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