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Día 5: Tailandia (Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). ViajerosAlBlog.com

Día 5: Tailandia (Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc).

Contenido estructurado del post

Visitar, qué ver y qué hacer, en Tailandia (Ayutthaya, Bangkok).

Día 5 – 08.05.07: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Visitar, qué ver y qué hacer.

CRÓNICA: Día 5 – 08.05.07: Tailandia (Ayutthaya, Bangkok). Nos levantamos más tarde de lo previsto, desayuno y  taxi hasta la Estación Central de Bangkok para dirigirnos hasta Ayutthaya, a unos 86km de Bangkok. La antigua capital del Reino de Siam, fundada en 1350, es hoy Patrimonio de la Humanidad y una visita obligatoria. Es una maravilla para recorrer a pie, caminando entre ruinas cargadas de historia y salpicadas por las batallas. Muchísimo calor y humedad, crema para el sol y antimosquitos… listos para comenzar la ruta a pie. Enorme ciudad, con atractivos muy dispersos… Así recorrimos Wat Phra Mahathat (con su cabeza de Buda entre las raíces), Wat Phra Ram (con su gran torre khmer), Wat Mongkhon Bophit (monasterio con un Buda gigante), Wat Phra Si Sanphet (y sus tres espectaculares stupas)… Tras comer, acabando en un pequeño chiringuito local donde sólo había tallarines, muy barato, pero sucio, mal olor y calidad ínfima, seguimos con los pequeños pero interesantes Wat Ratburana y Wat Suwannabat, para después contratar un tuk tuk y acercarnos a lugares más lejanos como la Pagoda Phu Khow Thong (impresionante y rodeada de vacas famélicas), Buda Reclinado, y el espectacular complejo del Wat Chai Wattanaram. Vuelta a la Estación, beber y picar algo, y tren de vuelta hasta Bangkok con infinitas paradas y rodeados de bichos. Tras llegar, taxi hasta Patpong y “disfrutar” de su vida nocturna y ocio, teniendo nuestro primer contacto directo con la “exposición y venta de carne” y la prostitución, algo lamentable, patético, asqueroso y vomitivo. Vuelta a Chinatown, cena en un KFC “picante”, una cerveza en el rooftop del hotel y a dormir.

Un nuevo día que se esperaba muy intenso y muy interesante a nivel turístico y cultural… como así fue :). Hoy visitábamos Ayutthaya; antigua capital del Reino de Siam y donde éste alcanzó su apogeo desde los ss. XIV al XVIII. El parque histórico es Patrimonio de la Humanidad (y otro más sumado a mi listado de Patrimonios de la Humanidad visitados). Fundada en 1350, fue destruida por los birmanos en 1767, quedando, tras saqueos varios, lo que nos encontramos hoy en día… Que no es poco en absoluto, un lugar obligatorio a visitar y conocer en Tailandia, así que ya sabes… si no te gustan las pateadas y visitar ruinas… no vengas por aquí jaja, aunque sinceramente, su proximidad a Bangkok (86km), hace una perfecta escapada de un día si se tiene tiempo. Obviamente no pensábamos recorrer toda la ciudad y todos sus templos… algo imposible a nivel de tiempo a no ser que estés varios días, al igual que puedes acabar saturadísimo de ver ruinas, pero en un día se puede ver lo más importante. Aun así, teníamos previsto dedicarle algo más de medio día y volver a Bangkok a primera hora de la tarde… algo imposible al final como era obvio xD.

Nos levantamos más tarde de lo previsto (aunque pronto al fin y al cabo), desayunamos y cogimos un taxi hacia la Estación Central de Trenes de Bangkok, de donde salen los trenes hacia toda Tailandia. La estación ya la habíamos visto días anteriores al pasar por ahí con el taxi, está relativamente cerca de nuestra zona, pero hay un paseíto majo… y ya íbamos a andar mucho en lo que quedaba de día jeje, hacía un calor y una humedad sencillamente infernal, para variar vamos, que provocaba que estuvieras aplatanado y sudando como un pollo todo el día sin parar. Obviamente, hoy íbamos preparados con crema para el sol y el antimosquitos, ya que íbamos a estar en algunas zonas “campestres” y bajo el sol muchas horas jeje.

El taxista, muy avispado él, no nos dejó en la misma puerta, sino en un lateral de la estación al lado de una agencia de viajes para contratar actividades y excursiones (se llevaría comisión), y ya nos estaban esperando en la puerta y llamándonos las chicas de la agencia jeje, pero pasamos de ellas lógicamente xD. Entramos en la estación… al menos no parecía muy vieja, con un hall amplio y con y mucha luminosidad. Nos pusimos a la cola en las ventanillas, y pedimos 4 billetes para el próximo tren directo a Ayutthaya. Aunque yo llevaba impreso los horarios de trenes, la verdad es que ni los habíamos mirado… El próximo salía en aproximadamente media hora, así que no teníamos que esperar mucho… y súper barato, apenas serían ni 2€ al cambio, viajando en tercera clase superior, a ver qué tal… y el viaje hora y cuarto de duración.

Esperamos tranquilamente sentados en el andén que nos correspondía mientras nos tomamos unas cervezas esperando… al mismo tiempo que veíamos cómo unos chicos limpiaban con mangueras varios trenes estacionados allí. Posteriormente llegó nuestro tren, aunque no teníamos muy claro que fuera el nuestro… pero preguntamos y nos dijeron que sí, aparte iban también varios turistas, así que supusimos que era el nuestro, ya que llegó a la hora indicada, aunque no había carteles que mostraran el número o tal del tren. Nada más entrar el tren ya iba petadillo… no tenía mala pinta, tampoco era muy viejo ni tan cutre como nos pensábamos. Aquí nos dimos cuenta de una gran cagada… y es que no nos habían reservado asiento, y todavía no entendemos por qué (ya que se lo dijimos), pero sí entendemos el por qué nos salió tan barato xD. En siguientes paradas se subieron personas, entre ellas varios guiris, que tenían reservado el asiento, así que nos tuvimos que levantar… e ir todo el trayecto de pie o sentado en el suelo. Esto fue una putada muy tocha, ya que íbamos cansadillos… En sucesivas paradas fue subiendo más gente, así que el tren iba completamente petado hasta arriba, con un olor a humanidad que no veas jeje, todos sudando como pollos… ¿aire acondicionado?, ¿eso qué es? xD.

Bueno, por fin llegamos a Ayutthaya… una estación pequeñita, con un andén a un lado… pero sin andenes para el resto de vías, bueno si; de maderas cutres, ni tampoco había pasarelas para cruzar de un lado a otro ni nada, tocaba cruzar “a lo loco” xD. Llegamos más tarde de lo previsto, ya que era media mañana… y nuestro objetivo era haber llegado aquí a las 9 ó 10 como muy tarde, pero claro, entre que nos levantamos tarde, esperar el tren, etc… Primero entramos al servicio, previo pago, y aquí vimos los primeros servicios auténticos tailandeses jeje, es decir: un hueco en el suelo donde hacer tus necesidades. Al lado una pila con agua, que tu cogías con un cubito y la echabas… y al lado una papelera donde tirar el papel con el que te hayas limpiado el ojete. Sobra decir que estaba todo lleno de “mierda”, literalmente jeje, y que como no lleves tu propio papel encima la has cagado… nunca mejor dicho xD. Luego salimos por la entrada principal, enfrente, varias calles con tiendas y puestos de comida, y muchos tuk tuks y sangwans varios “esperándonos”.

Hay varias formas de visitar el Parque Histórico de Ayutthaya, lo teníamos todo mirado, pero no nos decidíamos entre hacerlo a pata (pensábamos que estaba todo más cerca, o eso parecía según la escala del mapa, pero realmente no era así, es una pateada que flipas, en un día ni de coña), o bien alquilando un tuk tuk para hacer los recorridos que nos interesaran: ellos te llevan a los sitios y te esperan. O bien alquilar una moto o bici para movernos nosotros directamente. Bici ni de coña con el calor que hacía, puedes morir… y moto preguntamos en un par de sitios y no les quedaban, así que decidimos hacerlo andando por nuestra cuenta y con la ayuda de la Guía Lonely Planet Tailandia, donde venía perfectamente explicado :).

Primero hay que coger un bote para cruzar uno de los ríos que rodea/atraviesa la ciudad. Una vez en la otra orilla, todo recto hasta llegar al Parque Histórico. Por el camino paramos a comprar agua y unas cervezas… el sol pegaba de lo lindo, y hacía un calor y humedad asfixiante. Continuamos recto según el mapa, por una avenida muuuy larga jeje, como digo, en el mapa a escala parecía más pequeño.

Llegamos a nuestra primera parada (hay tantas ruinas y complejos que es imposible visitar todo y hablar de todas). El Wat Phra Mahathat. Famoso por tener una cabeza de Buda apresada entre raíces (¡espectacular!, una de las imágenes más conocidas de Tailandia y Ayutthaya), y por una torre de estilo khmer, aunque el complejo es amplio en su superficie total, poco más quedaba en pie que pudiera ser visitable… Fue nuestro primer contacto con las ruinas de Ayutthaya y nos dejó un buen sabor de boca. Había algunos turistas, pero poquita gente en general. La cabeza del Buda está vallada, y aunque te puedes sacar fotos, lógicamente no te puedes acercar mucho para su preservación, había 3 ó 4 “guardias” sentados al lado “vigilando”.

Salimos del complejo atravesando el lago que hay en el centro del Parque Histórico… la paz era absoluta: sin gente, sin ruido, en plena naturaleza, rodeado de historia y cultura, toda esta zona estaba muy bien cuidada y mantenida la verdad… y te sentías como un auténtico explorador. Caminar entre las piedras y las ruinas, impregnadas de historia, batallas y leyendas, del Parque Histórico de Ayutthaya era una maravilla… eso sí, con un calor y humedad bestial jeje. Llegamos al Wat Phra Ram: un complejo algo más pequeño que el anterior, pero mejor conservado, con una gran torre de estilo khmer en el centro. Solo tenía una entrada, el resto estaba vallado, así que tuvimos que dar la vuelta para poder entrar. Pasamos un pequeño laguito lleno de nenúfares, y en esa misma avenida, donde está la entrada, había recorridos en elefantes… obviamente no lo cogimos, ya que lo íbamos a hacer posteriormente durante nuestra estancia en Chiang Mai y aquí era un simple paseo a lo largo de la avenida. Aun así, bastantes turistas sí iban montados.

Continuamos hacia el norte, aunque no lo teníamos muy claro, ya que no nos situábamos correctamente con el mapa viendo lo que teníamos a nuestro alrededor. No obstante, pudimos llegar bien a nuestro siguiente objetivo después de andar menos de 10min. Primeramente el Wat Mongkhon Bophit, monasterio del s. XV que alberga una de las estatuas más grandes de Buda. El templo, salvando las diferencias, me recordaba mucho al Templo del Gran Buda de Nara, en la ciudad del mismo nombre, quizás por el paralelismo de encontrarte esa gran figura de un Buda sentado nada más entrar en el propio e inmenso templo. Para llegar aquí desde la carretera no hay pérdida, ya que el templo se ve al final de una larga avenida de baldosas rojizas como ladrillos. En el lateral derecho hay tiendas de recuerdos, refrescos, etc… vimos varias cosillas interesantes en diversos puestos, pero preferimos verlo con tranquilidad al salir, para no entretenernos ahora. El monasterio en sí no es muy grande, sólo la entrada, ver al Buda y salir, no hay más… eso sí, hay que quitarse las zapatillas faltaría más jeje. Yo ya había metido hoy en la mochila un par de calcetines para estos casos, ya que iba con chanclas.

Una vez sales del monasterio, justo a la izquierda tienes la entrada a otro de los recintos más importantes y espectaculares de Ayutthaya: el Wat Phra Si Sanphet, del s. XV y caracterizado por sus tres impresionantes stupas alineadas, estilo típico de la arquitectura de Ayutthaya y, al fin y al cabo, tailandés en general. El complejo es realmente grande, precioso y con partes muy bien conservadas, especialmente el estuco y las pinturas que cubrían las columnas. Aquí, al igual que en el monasterio anterior, sí había bastante gente, incluyendo varios turistas como nosotros. Dio la casualidad que una guía que iba con una pareja nos escuchó hablar en español y se puso a hablar con nosotros, si no recuerdo mal era mexicana, y estaba haciendo de guía para esa pareja de guiris. Después de hablar unos minutos con ella y preguntarle sobre alguna zona recomendada para comer, continuamos el camino rodeando el complejo.

Al salir, compramos agua y algo para beber, ya que el calor se hacía insoportable, y también aprovechamos para hacer algunas compras… entre ellas algunas postales, varios bolsos para regalos y varias camisetas en un puesto que habíamos visto anteriormente cerca de la entrada. Llegado a este punto decidimos que era hora de comer… ¡¡¡y realmente apenas habíamos visto nada!!! El antiguo Palacio Real quedaba un poco más al norte de donde estábamos, pero lo veíamos de lejos, y realmente no es uno de los lugares más importantes para visitar, así que decidimos obviarlo. Cogimos un tuk tuk y le dijimos que nos llevara a un restaurante que estaba relativamente cerca de donde nos encontrábamos y que venía recomendado en la Guía Lonely Planet de Tailandia.

El conductor era un personaje de cuidado, parecía que tenía 120 años, y el tuk tuk estaba hecho polvo, eso sí… su volante tuneado de competición lo llevaba jeje. Aquí al subir no miré bien y me di un golpe en el dedo gordo del pie contra un hierro de la parte trasera del tuk tuk, que estaba un poco oxidado, y aunque era una tontería y una heridita de nada que limpié con agua, lo primero que se me vino a la cabeza es: ¡¡¡tétanos!!!, muy mal rollo…El tuk tuk nos dejó al lado del restaurante… pero nuestro gozo en un pozo: ¡estaba cerrado! Y realmente tenía buena pinta… no veíamos que hubiera mucho más para comer en los alrededores, así que vimos una “terracita” al lado y nos metimos ahí… Auténtico tailandés jeje. Es decir: una terraza súper cutre con mesas y sillas de plástico, bastante sucio con una pinta muy chunga, olía mal… sólo había tailandeses comiendo, al entrar nosotros se nos quedaron todos mirando como pensando: “¿y estos qué hacen aquí?, se han equivocado fijo” xD. Para comer pido la “carta” y sólo hay tallarines para comer… con pollo o con ternera, nada más jeje. Bueno… por mí vale, me encantan los tallarines y la comida tailandesa, pero a mis compis no les hacía mucha gracia jeje. Mira que les advertí que lo pidieran de pollo… la ternera es más “problemática” jeje (por el tipo de carne, puede ser más dura y con más nervio, y eso suponiendo que sea ternera claro que lo dudábamos bastante… al igual que el pollo xD), pero no me hicieron caso… yo pedí de pollo y Javi, Edu y Ángel de ternera.

Nos trajeron las birras (junto con las cortezas de cerdo como aperitivo que había en cada mesa, bastante rancias pero comestibles), el bol de tallarines… no muy grande (sí muy barato) pero bueno, suficiente para llenarse ahora el estómago un poquito y ya comer más adelante. Eso sí, súper picante como toda la comida tailandesa en general. Los tallarines de pollo estaban comibles jeje, no es el mejor que he probado, ni de lejos obviamente, pero se podía comer… el de ternera era otra historia… si es que era ternera como decía antes claro jeje; era nervio en estado puro, los trozos eran incomibles… por lo tanto ninguno de los 3 se terminó su bol, lógico por otra parte.

Mientras terminábamos de comer, el dedo me seguía doliendo un poco del golpe… y claro, aunque no te pongas nervioso, ni mucho menos, magnificas un poco las cosas. Estaba seguro al 99% que tenía puesta la vacuna del tétanos, la de recuerdo que me puse hace unos años, y me debería valer claro. Pero para más seguridad opté por llamar a mi hermano, que estaba en el curro, y que me hiciera el favor de llamar al centro de salud, comentarle el problema, es decir: “mi hermano está en Tailandia y se ha hecho una herida con un hierro oxidado, no recuerda si tiene puesta la vacuna del tétanos, ¿me lo podéis mirar?“. A los 5min me envió un sms diciéndome que le habían confirmado que efectivamente tenía puesta la vacuna contra el tétanos y todavía me duraba unos añitos jeje… bueno, al menos me quedé más tranquilo :).

Una vez comidos, aunque poquito, continuamos… No teníamos clara la orientación. Así que decidimos parar en unas pequeñas ruinas que había al lado de donde habíamos comido, y aprovechamos para darnos crema y antimosquitos. Teníamos el cuello quemado de estar todo el día bajo el sol jeje, yo llevaba una camiseta blanca y sencillamente daba asco… entre la mezcla del sudor, la crema solar y el antimosquitos… Muy cerquita de donde estábamos, teníamos otros dos wat o templos, nos los habíamos saltado antes de la comida… así que decidimos ir para allá. Y bien que lo hicimos, porque son sencillamente impresionantes.

El primero de ellos es el Wat Ratburana, con murales relativamente bien conservados, y una torre estilo khemer a la cual se podía entrar y acceder, bajabas unas escaleritas súper estrechas donde sólo entra una persona, bajando hacia abajo hasta una pequeña salita de apenas 1m cuadrado con varias estatuillas tras un cristal, el calor que hacía aquí era impresionante… una auténtica sauna, los chorretones de sudor caían por la frente jeje. Aquí coincidimos con una pareja de guiris un poco escandalosos, y otra chica que iba sola. La verdad es que el complejo, aunque era pequeñito, sólo por la construcción central merecía la pena, y mucho.

El otro era el Wat Suwannawat, al lado del anterior, más pequeñito y con menos que ver, pero igualmente interesante con las fachadas y columnas que quedaban en pie. Aquí al comprar la entrada para entrar al recinto, había un chico con su tuk tuk que se nos ofreció a llevarnos de ruta. Te enseñan las fotos de lo que puedes visitar y por un módico precio te llevan a los que tú quieras, esperándote mientras, con entradas incluidas, y luego te dejan en la estación al finalizar. Lo vimos interesante en ese momento… y pensábamos que quizás sí que lo podíamos haber hecho por la mañana cuando llegamos, pero en ese momento decidimos ir por libre… Ahora sí era buena idea, ya que nos quedaba mucho por ver, y así luego nos dejaba directamente en la estación, ya que por cojones íbamos a tener que coger transporte para volver a la misma, y total… no era muy caro entre 4, más bien bastante tiradillo de precio. Le dijimos que nos esperara, y cuando salimos del Wat Suwannawat lo hablamos con él… decidimos visitar otros tres lugares que nos interesaban (no había tiempo para más), además se encontraban bastante distantes entre sí, que lógicamente o vas con transporte o tienes que estar más de un día para poder ir al encontrarse más alejados al otro lado del río. Nos costaría al cambio unos 3€ por cabeza, muy baratito y compensaba sobremanera. Comentar también que las entradas a los recintos son entre 20 y 40baths, ya que no todos son gratuitos…

Primero nos dirigimos hacia el norte a la Pagoda Phu Khow Thong… nombre complicado jeje, tardamos unos 10min en llegar… realmente estaba bastante alejada, fuera de la ciudad en sí al otro lado del río. La pagoda es impresionante, blanca (aunque el tiempo y las condiciones climatológicas han ido quitando la pintura), en mitad de un prado con vacas famélicas pastando alrededor (bueno, pastando hierba seca, y hierba por decir algo), que se te quedan “mirando”… no sé si por el hecho de que tienen hambre o por curiosidad xD. Se puede subir arriba, y tienes una buena vista de Ayutthaya. También se puede entrar a una especie de cueva donde hay un pequeño santuario, a oscuras, puedes coger la linterna que hay a la entrada, previo pago de un par de baths jeje. Yo no entré, sólo hasta la mitad, y hacía tanto calor ahí dentro que me salí a toda leche… los compis sí entraron, pero vamos, salieron igual de rápido jeje; ahí dentro te cocías vivo.

Aquí estuvimos unos 20min, y el tiempo apremiaba, pues ya estaba atardeciendo y el resto de lugares a los que íbamos podían cerrar… así que bajamos y nos dirigimos al siguiente destino, que no era otro que un Buda reclinado, como el que hay en Bangkok que visitamos el primer dia, pero más pequeño jeje, de piedra, bastante hecho polvo, y cubierto entero, menos la cabeza y los pies, con una enorme “sábana” naranja… a modo de como si llevara puesta la “túnica budista”. Estaba al lado de una pequeña carretera, entre la carretera y un prado, al lado había un puestecito de estatuillas, y unos cuantos guiris sacando fotos. Aquí apenas estuvimos 5 minutillos, ya que no había más que ver… Y nos dirigimos hacia el último destino del día, que también estaba bastante lejos y apartado, en la parte sureste de la ciudad: el Wat Chai Wattanaram. Brutal complejo de ruinas que, aunque ha sido restaurado en varias ocasiones (se ve cómo hay zonas medio hundidas en la tierra o ladeadas, como en otras muchas ruinas que habíamos visto hoy), la torre principal es impresionante… Recuerdo como Ángel dijo: “parece una nave espacial” jeje, y es cierto… de noche iluminado, al igual que el resto de ruinas y templos que habíamos visto hoy, debían ser un espectáculo digno de verse.

No obstante ya estábamos cansados, y se estaba haciendo tarde para volver, así que lo vimos desde el exterior sin casi apenas adentrarnos dentro del complejo en sí. Donde paramos, había un kiosko donde aprovechamos para comprar agua y unas cervezas, y había una especie de merendero cubierto con asientos de madera, donde nos tomamos unos minutos de descanso. No había ni un alma… sólo nosotros y una pareja de guiris sacándose fotos, llevaban equipo profesional de fotografía y demás. Cuando nos íbamos a ir se me acercó el chico y me preguntó a dónde íbamos, le dije que a la estación, y me preguntó si podían venir con nosotros compartiendo el tuk tuk… a lo que le dije que lo teníamos contratado, y aun así, no cabíamos los 6 igualmente, por lo tanto… complicado :(, bueno, la chica sí se podía venir con nosotros xD.

Pues nada… vuelta a la estación, pagamos al chico, muy amable y simpático, y fuimos a comprar los billetes para el próximo tren… El siguiente salía en aproximadamente media horita, algo menos, y pedimos asiento claro, no queríamos que nos pasara lo mismo que por la mañana… pero no reservaban, o eso nos dijeron. El precio era un pelín más alto (apenas 10 baths), y era igualmente el más barato; tercera clase claro :). Ya estaba anocheciendo, y mientras esperábamos el tren, Ángel y yo salimos a los puestos de comida que había frente a la estación… compramos unos pinchitos de pollo y cerdo (supuestamente claro jeje), y unos crepes que hacían a base de una masa, huevo y plátano… estaban súper dulces, riquísimos. Me quedé con más hambre y fui a comprarme otro pinchito de otra “cosa” distinta jeje, aunque éste no estaba muy bueno que digamos y no lo terminé…

Mientras comíamos dentro de la estación, se me acercaron mogollón de perros callejeros (que están por todos lados, en cualquier sitio, es increíble la cantidad que hay… y cuidadito, ya que pueden ser peligrosos y soltarte algún bocado, y la rabia está ahí…), a ver si les echaba las sobras jeje, habían olido la comida, y como no me molaba mucho se lo dejé ahí en el suelo para que se lo comieran… hay que tener cuidado, puesto que, como decía, pueden ser agresivos y enseñarte los dientes… Me compré una cervecita y me la bebí tranquilamente mientras llegaba nuestro tren… Creíamos que venía en ese andén en el que estábamos, pero no, venía en el del otro lado… Así que todos los turistas que habíamos por allí, que en ese momento éramos bastantes, nos encontramos cruzando las vías…

Aquí fue quizás el primer momento que pensé realmente: “esto es una situación tercermundista” (y peligrosa). Os explico: el andén, por llamarlo de alguna forma… eran 4 tablones de madera mal puestos, algunos se movían ya que no estaban sujetos, y otros tenían clavos y puntas sueltas… eso ya de noche sin apenas luz, y viene el tren… y poco a poco se va parando… pero te daba la impresión de que realmente no paraba, sino que te tenías que subir al tren al vuelo jaja (como hacían muchos tailandeses), y todo el mundo ahí suelto desperdigado en medio de las vías, vamos… un peligro jeje, pero totalmente auténtico xD.

Montamos en el tren, iba bastante petadillo, pero encontramos sitio sin problemas… mucho calor, pero con todas las ventanas abiertas pues algo se podía hacer (y ventiladores en el techo), por cierto, las ventanas no eran de cristal, sino que eran de metal con pequeñas aperturas. En el mismo vagón estábamos varios grupos de turistas, entre ellas 3 chicas a nuestro lado que se pasaron todo el viaje hablando sin parar pegando gritos y riéndose a carcajada limpia, molestando al resto de personas… Y ahora bien… otra “cagada” que tuvimos y que luego nos dimos cuenta al mirar los billetes… habíamos cogido el primer tren que pasaba (y el más barato), pero no nos habíamos dado cuenta que es el que va haciendo paradas en todos los pueblos del mundo mundial. Por lo tanto… en lugar de tardar una hora tardamos unas dos horas y media… algo totalmente infernal, creíamos que nunca se acababa, que nunca llegábamos… ¡¡¡iba parando en todos lados!!! También decir que, aunque el tren estaba bien y era cómodo… estaba lleno de bichos por todos lados: mosquitos, cucarachas y diversa fauna, estábamos hartos de matar bichos y de quitárnoslos de encima continuamente… :S.

Según íbamos entrando en Bangkok, bueno, en los alrededores y periferia más bien, veíamos infinidad de barrios completos de chabolas a los lados de las vías… como las de Río, una masificación de construcciones construidas al libre albedrío, unas encima de otras, con un aspecto lúgubre y tétrico que impresiona sobremanera y, como siempre, te hacía mucho que pensar, eso sí… veías que en todos lados tenían tv jeje.

Por fin llegamos a la Estación Central de Bangkok, o eso creíamos al asomarnos por la ventana jeje, aparte prácticamente todo el mundo se bajaba aquí… Al salir, Ángel se dio cuenta que a una de las chicas que estaban a nuestro lado se le había caído la gorra que llevaba y estaba debajo de su asiento, así que la cogió y se la dio. ¡Qué cara de agradecimiento que puso! jeje, no se había dado cuenta y parece que le tenía mucho cariño a su gorra… nos dio las gracias efusivamente, a lo que nosotros le dijimos que eran 1000 baths jajaja, obviamente era coña y nos reímos todos xD (eso sí, bien que habíais molestado).

Por si hoy no había sido suficiente… ahora cogimos un taxi hacia Patpong. Otra de las zonas más conocidas y típicas de Bangkok; zona de compras, de mochileros, de ocio, de sexo… Hay un mercadillo nocturno que se extiende a lo largo de varias calles en paralelo y perpendicular… y paralelamente, valga la redundancia, a la “calle principal” en los laterales… está repleto de garitos de “todo tipo”. El taxi nos dejó en un lateral, y al parar, Edu abrió la puerta (iba atrás junto conmigo y con Ángel), sin darse cuenta que justo pasaban dos tailandeses… y le dio con la puerta a uno de ellos entre la ingle y los huevos jeje, un hostión que flipas, nos quedamos todos blancos en ese momento… salió Edu rápido y todos detrás pidiendo perdón. Había sido sin querer, pero la leche se la había llevado, le había hecho daño de verdad, hizo un amago de decirnos algo o acercarse, pero su amigo le retuvo y siguieron su camino, y nosotros seguíamos pidiendo perdón

Ya pensábamos que íbamos a tener movida jeje, íbamos a ver un combate callejero de thai-boxing en directo jeje, suerte que no llegó a nada más… En fin, al llegar a la calle en sí, a apenas unos metros de donde nos había dejado el taxi, flipamos con la cantidad de gente que había, y ya directamente agobiándote el personal de los puestos a saco. Y, ¡por fin!, ¡¡¡réplicas de relojes por todos lados!!! jejeje, esto es lo que íbamos buscando… Mirábamos en todos los puestos, preguntando en todos lados… Yo iba buscando varios modelos en concreto pero o no los tenían o no lo tenían en ese “color”, por ejemplo… Seiko no hay por ningún lado (complicada su “replicación”), por lo tanto los Seiko Kinetic no iban a poder ser, o los Tag Hauer F1 no tenían el que yo iba buscando en concreto… todavía así acabé comprando un Breitling que me gustó :).

Los precios en general de todo, como es evidente de inicio, estaban muy hinchados, pero todo se puede regatear y bajar… Pasaba como en Khao Shan o en cualquier mercadillo… y es que te querías llevar todo jeje, era todo taaan barato, recuerdos, ropa y relojes por todos lados… ufff, lástima no ser millonario y tener más tiempo jeje. En un momento dado nos separamos y quedamos en 15min en la entrada principal, ya que era una locura al ir parándonos cada uno continuamente y tener que estar esperando, aunque a los 5min nos volvimos a encontrar en uno de los pasillos jeje… Volvimos a la entrada principal y a seguir mirando relojes, ya que yo me quería llevar alguno más… encontré un Tag Hauler SLR de Mercedes, precioso, así que me lo llevé a buen precio jeje.

Ahora era el momento de descansar y tomar algo… Como he dicho, el lateral está todo lleno de garitos, pubs, discotecas, “shows de ping pong”, locales de prostitución… todo al alcance de tu mano jeje. Había un personaje que nos seguía de un lado a otro, donde íbamos él nos seguía, todo el rato diciéndonos que entráramos a su garito a ver el show de pin pong, increíble la perseverancia. No nos decidíamos a entrar en ningún lugar en concreto, yo por ejemplo prefería tomar algo en una terraza que había visto un poco más abajo, con un poquito de house, pero Javi prefería entrar en otro distinto… al final entramos en ese que él quería. No hay palabras… Era como un mercado de carne, algo patético, lamentable, machista a más no poder… el garito petado de guiris, una tarima súper tocha, con todas las chicas en bikini bailando e insinuándose, cada una con su numerito para que pudieras elegir sin problemas, exhibición pura y dura de carne, insinuándose, tocándote sin parar, intentando llevarte a las habitaciones de arriba… A nuestro lado, una caja para pagar el “servicio”, y un tablón con la ficha y foto de cada chica que trabaja ahí. Realmente te alegraban la vista, es innegable, pero el asco que sentía al ver ese espectáculo era más grande, ver a viejos babeando… argh, asqueroso y vomitivo.

No obstante, el resto de garitos que había en la zona eran todos muy similares y del mismo rollo… era nuestro primer contacto tan directo con la prostitución en Tailandia, y no mola nada. Después de tomarnos unas cervecitas decidimos irnos… Un detalle que no nos gustó nada es que por obligación tienes que dejar propina, te lo ponen en cartelitos en la barra, y si no la dejas te gritan y se mosquean las camareras… igualmente no está permitido sacar fotos dentro de la mayoría de los garitos, a riesgo de que te quiten la cámara o tengas movida con las chicas o los puertas… Suerte que convencimos a Javi de que no sacara fotos jeje, porque entró con la cámara en el garito directamente a saco para sacar fotos a todos lados, pero en los carteles lo ponía bien clarito jeje.

Nada más salir… nos encontramos “al de pingpong” como le llamábamos, el tío de antes, nos estaba esperando a que saliéramos para intentar convencernos de que fuéramos con él, ¡¡¡increíble!!! Nos fuimos andando alejándonos un poco del bullicio, para poder coger un taxi que pusiera el taxímetro, ya que ninguno lo quería poner y te querían cobrar precio fijo jeje, pero bueno, después de parar a más de 10 lo conseguimos :). También reseñar que vimos varios carteles en las calles avisando de que tuvieras cuidado con tus pertenencias, debido a los carteristas y rateros en esta zona.

Para cenar, al final decidimos quedarnos en el KFC que teníamos al lado del hotel… cuando llegamos estaban cerrando y éramos los únicos jeje, pero bueno, aun así nos atendieron… ¡Aunque mis compañeros se cagaron en todo!, ya que también toda la comida era picante jeje, y picante de verdad (y eso que le pedimos “no spicy”), suerte que a mí en general me gusta el picante jeje. Y nada, después de la hamburguesa, alitas y un heladito… nos fuimos para el hotel. Era tarde y estábamos reventados… había sido un día muy largo que habíamos disfrutado enormemente a nivel cultural e histórico, Ayutthaya era una maravilla y sin duda merece la pena visitar la ciudad y caminar tranquilamente entre sus ruinas… si las piedras hablaran… Ángel y yo subimos al restaurante de la azotea a tomarnos una cervecita rápida… y a dormir, que ya tocaba.

Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc). Día 5: Tailandia ( Ayutthaya: Wats y Templos Phra Mahathat, Phra Ram, Mongkhon Bophit, Phra Si Sanphet, Chai Wattanaram, Phu Khow Thong, etc. Bangkok: Patpong, Chinatown, etc).

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Sobre David Vecino De La Guía

David Vecino De La Guía
David Vecino De La Guía | Acuario y madrileño, ávido de información y nuevas experiencias. Maestrillo de todo, maestro de nada y profesional de mucho: turismo, protocolo, eventos, marketing, ventas, informática, formación, terapias alternativas, filosofía, etc... Cinéfilo, devorador de libros, electrónico musical, futbolero de pro y cervecero gastronómico. Viajero empedernido, a ratos turista, como mayor pasión. Ética, moral, valores, coherencia.

2 comentarios

  1. Uff, del tema de la prostitucion ya hable en un post anterior jeje, y lo de Bangkok no es nada comparado con Patong Beach en Phuket…si hay garitos con gente normal y tias normales claro, pero vamos…que la prostitucion esta en todos lados, y mas embiente donde hay guiris (muchas no son "prostitutas"…solo lo son con turistas para sacarse pasta, o chicas de compañia, etc…). Ya hable bastante sobre esto jeje, pero weno, ya te contare mas detenidamente si quieres. No obstante, en la guia Lonely Planet lo tienes todo 🙂

    Y lo del tren si, no apto para estomagos sensibles jeje, pero es lo que hay…

  2. vaya aventura la del tren tio, no apto para estomagos sensibles, jaja. El tema de la prostitución alli es una lacra, pero..tengo una duda, a ver si puedes ayudarme..no hay locales o lugares donde una chica que salga a bailar o conocer gente no sea prostituta?
    un saludo again

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