Home / Asia / Día 4: Japón (Kioto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).
Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc). ViajerosAlBlog.com

Día 4: Japón (Kioto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).

Contenido estructurado del post

Visitar, qué ver y qué hacer, en Japón (Kioto, Osaka).

Día 4 – 23.03.08: Japón (Kioto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc). Visitar, qué ver y qué hacer.

CRÓNICA: Día 4 – 23.03.08: Japón (Kioto, Osaka). Día completo en Kioto, en la antigua capital del país con su importantísimo legado histórico y cultural. Tras llegar hasta Arashiyama, visitamos el espectacular Bosque de Bambú, pasando por el Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu… A continuación nos dirigimos en taxi hasta el Castillo de Nijo, construido en 1603, y muchas veces “olvidado” al no ser un complejo defensivo, sino destinado a residencia. Alberga varios complejos y palacios, como el Palacio Ninomaru (y su “suelo de ruiseñor”), el Palacio Honmaru (visitable parcialmente), y los preciosos Jardines Ninomaru y Seiryu-en. Ya había hambre, así nos acercamos hasta un restaurante que conocíamos de hace dos años, y todo igual: buen precio y buenísimo, regado con unas cuentas Asahi. Tras comer, subimos a la Torre de Kioto (de 1964 y con 131m de altura), para disfrutar de espectaculares vistas, y realizamos varias compras en las decenas de tiendas que hay en el complejo. Ya completamente de noche, fuimos hasta Gion; barrio tradicional del “medievo japonés” y hogar de geishas. Callejeamos por Higashioji Dori y Shijo Dori, cruzando el Río Kamo hasta Pontocho, y andando hasta la zona comercial de Kawaramachi, ya todo cerrando. Tocaba volver hasta Osaka, hasta Umeda, donde compramos cena y birras antes de subir al hotel.

Hoy tocaba un recorrido por Kioto, y es que siempre te quedan cosas por ver en esta increíble ciudad cuyo origen se remonta al s. VII y que fue antigua capital del país entre los años 794 y 1868 (tomando el testigo de Nara), momento en que el Emperador Meiji trasladó la Corte a Tokio. Se convirtió en la ciudad más poblada del país, centro cultural, filosófico y religioso del país, aunque ciertamente el poder político y militar estaba diversificado debido a los diferentes shogunatos, la aparición de diversos centros de poder a lo largo del país, y las diferentes guerras civiles y conflictos internos.

Guerras que provocaron importantes daños durante los siglos XIV al XVII, transformando el perfil de la ciudad a un aspecto más defensivo. Aspecto que volvió a cambiar, devolviendo a Kioto a sus características anteriores (como centro cultural y religioso), una vez que Tokigawa Ieyasu acabó con las guerras civiles y unificó el país, llevándose la capital a Edo (Tokio), aunque la inestabilidad política e, incluso, los golpes de estado, continuaron afectando a Kioto como receptor del Palacio Imperial.

A finales del s. XIX, la ciudad tuvo una importante recuperación, gracias a la inauguración de una nueva Universidad, la llegada del ferrocarril, o la construcción del precioso Santuario Heian y, por suerte, se libró de los bombardeos en la II Guerra Mundial gracias a su importante patrimonio y legado histórico. Gracias a ello, Kioto es probablemente la ciudad que más construcciones originales presenta previas a la guerra… patrimonio y tradiciones que se han mantenido hasta hoy, a pesar de la obvia modernización parcial de Kioto como es obvio desde la posguerra, con la llegada del shinkansen, la construcción de la Torre de Kioto y la moderna Estación de Kioto, etc…

Situada en un valle y siendo una ciudad manejable de 1 millón y medio de habitantes, Kioto es una delicia para visitar a pie, para recorrer a pie… con una amplia historia a sus espaldas y un amplio, amplísimo legado y patrimonio cultural que queda reflejado con su Patrimonio de la Humanidad (tres templos budistas, tres santuarios sintoístas, y el Castillo de Nijo… gran parte de ellos a sumar a mi listado de Patrimonios de la Humanidad visitados), Kioto es una maravilla de ciudad que todo viajero en Japón debe visitar de forma obligatoria y para la cual ni con un mes tendríamos suficiente…

Siempre quedan cosas por ver en Kioto como decía… o repetir algunas (¡¡¡y las que nos quedan por ver!!!), hoy íbamos a ir a un par de sitios que nos quedaron pendientes en el primer viaje, y volver a Gion. El día estaba bastante nublado, podía llover en cualquier momento, vamos a ver si aguanta… Compramos unos Van Houten y unas hamburguesas para desayunar, y para Kioto, hoy no tocaba madrugar en exceso y nos levantamos algo más tarde que ayer, pero lo suficientemente pronto para cumplir el planning previsto.

Nada mas llegar a Kioto, y hasta que cogiéramos el tren de la linea Keifuku hasta Arashiyama, salimos fuera fuera de la Estación Central… De nuevo en Kioto, de nuevo la estación, de nuevo la Torre de Kioto delante de nosotros, de nuevo pensamientos y recuerdos de hace dos años que se nos agolpaban… Luego íbamos a volver a última hora, pero queríamos tener de nuevo esa visión jeje, y así enseñárselo a Morche, nuevo en este viaje con nosotros :). Volvimos a la estación y fuimos para Arashiyama… Uno de los lugares más bellos de Kioto ciertamente, y lugar de esparcimiento habitual de la población local, donde es posible encontrar diversos atractivos como el Bosque de Bambú, el Parque de los Monos, la Aldea Kiyotaki, diversos templos y santuarios…

Una vez en la zona, nos guiamos con el mapa para ir directamente a nuestro objetivo aquí: el Bosque de Bambú, el cual encontramos sin mayor dificultad… aparte había mucha gente por la zona, incluidos dos grupos de españoles que nos pidieron ayuda jeje (unos porque no sabían dónde estaba la estación, y otros porque estaban en la estación del Romantic Train y pensaban que era la de Arashiyama. Aquí por cierto compramos unos pinchitos de una cosa verde dulce y pegajosa que era simplemente vomitivo, aunque a Morche le gustó).

El bosque es famosillo en los últimos años por haber salido en escenas de la película “Memorias de una Geisha”, aunque también se han rodado ahí más escenas sueltas de películas japonesas como es lógico, y es que el lugar es realmente fotogénico e hipnotizante… Es bastante curioso y agradable darse un paseo por el bosque, especialmente si nunca has estado en un bosque de bambú claro xD. La lástima es que, como dije, había bastante gente y le quitaba muuucho encanto… hubiera estado mejor sólo nosotros o con poquita gente por esos caminos (quizás nos hubiéramos colado para ir entre el bosque y no por los caminos jeje). Dimos toda la vuelta, pasando por el interesante Santuario Nonomiya, por la citada Estación del Romantic Train, por el histórico Templo Tenryu (de 1345, Patrimonio de la Humanidad, y destacable por ser un importantísimo templo, si no el más importante, de la escuela rinzai de budismo zen… ¡una pasada de complejo!, aunque yo “soy” de la escuela soto jeje)… y luego pasando por el Parque Kameyama subiendo hasta el Puente Togetsu que cruza el Río Hozu (aquí vimos un restaurante español… vimos varios durante el viaje, y nos íbamos sacando fotos en todo lugar donde había una bandera española xD).

Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).
Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).
Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).
Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).

Entre que habíamos salido un poco más tarde y aquí nos habíamos tomado más tiempo del previsto (aunque tampoco es que fuéramos despacio ni mucho menos…), pues el tiempo se nos había echado encima para ir a visitar el Castillo de Nijo, ya que cierra a las 17 y a las 16 es la ultima entrada. Así que, por una vez, decidimos coger un taxi hasta el Castillo, entre los 3 tampoco nos suponía mucho.

Como siempre: taxi impecablemente limpio, conductor uniformado, puertas que se abren y cierran solas… jeje, un lujazo en todos los sentidos que ya nos gustaría aquí… Llegamos con tiempo para entrar antes de la última entrada (ya que te tiras una horita dentro). El Castillo de Nijo se construyó en 1603, y su función principal no era como castillo defensivo (como el Castillo de Himeji por ejemplo), sino como residencia, siendo así la residencia oficial del Shogun Tokugawa. Está compuesto por varios complejos y edificios (incluyendo palacios) y varios preciosos jardines. Aunque para muchos, y en algunas guías de viaje lo reseñan, “no merece mucho la pena” la visita al Castillo de Nijo… yo sinceramente creo que es una vista más que interesante y recomendable en Kioto, y una opción a tener en cuenta (aunque ciertamente hay opciones mejores si dispones de poco tiempo en la ciudad y debes aprovecharlo al máximo). Al igual que el Templo Tenryu, es parte de los Monumentos históricos de la antigua Kioto, y es Patrimonio de la Humanidad. Fue construido con ayuda de diversos señores feudales, y como residencia en Kioto de los shogunes Tokugawa ya que, como vimos anteriormente, aunque la capital del país era Edo, la Corte Imperial estaba en Kioto…

En el s. XVIII fue, primero alcanzado por un rayo y parcialmente destruido y, décadas después, arrasado en gran parte por un incendio, quedando en estado de semiabandono hasta 1893… Ya en 1939, el castillo fue donado a la ciudad de Kioto, recuperado y rehabilitado, y abierto al público un año después en 1940… Reseñables eran sus importantes defensas en forma de anillos concéntricos con anchos muros y profundo foso (incluyendo una torre de 5 pisos de altura, destruida en 1750).

Por una parte, el Palacio de Ninomaru muestra la ostentación y el poder de la época en concreto, con un simple pero elegante estilo arquitectónico: grandes salas de tatami, grabados en madera, papel de oro, pinturas, decoradas puertas corredizas, diferentes salas para según qué recepciones, etc. Pero, especialmente, lo más importante y lo que más curiosidad teníamos por comprobar (y más allá… era el “suelo de ruiseñor” (el cual es más complejo de lo que parece, el entramado y cómo está compuesto es increíble, este tipo de suelo sólo se daba en Japón). Se caracteriza por los chirridos, los sonidos que hace cuando lo pisas, diseñado para advertir al personal del Castillo de cualquier persona, de cualquier pisada por ligera que fuera… quizás de amigos, o quizás de enemigos ;), una forma de defensa vaya. ¡Muy interesante!

Posteriormente pasamos por el Palacio de Honmaru (compuesto por cuatro áreas y donde destacan sus pinturas), pero vamos, como tampoco hay mucho que ver al sólo poder entrar en determinados lugares con un permiso especial, por lo que tampoco le prestamos mucha atención.

Por su parte, los Jardines Ninomaru (diseñado por un maestro diseñador de jardines y maestro de la ceremonia del té, renovado en 1626 y con varias islitas y un estanque) y Seiryu-en (de 1965 y construido para recibir visitas y realizar eventos)… decir que, simplemente: preciosos. Todo tan cuidado, todo tan perfecto, todo tan zen…

Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).
Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).
Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).
Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).
Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).

En fin, tocaba irse… Cogimos el metro y, aunque lo lógico era ir a Gion y terminar en la Torre de Kioto y la estación… queríamos ir a comer al mismo lugar donde mi hermano y yo comimos/cenamos en varias ocasiones hace dos años en nuestros días de estancia en Kioto. Es un restaurante con dos plantas: en la planta de abajo se come en la barra, cogiendo tickets si no recuerdo mal y estaba abierto 24h. La parte de arriba tenia sus mesas de tipo occidental y japones… y era todo en plan “raciones”, es decir; muchos platos no muy grandes… y baratito. Ufff, qué recuerdos al volver a entrar aquí… El sitio seguía exactamente igual, con la misma carta y el mismo aire acondicionado a tope jeje… Bueno, decir que a todo esto eran más de las 17 de la tarde, así que teníamos bastante hambre jeje. Pedimos un poco de todo y variadito: varias raciones de gyozas, arroz, pollo rebozado, tofu con carne, ternera, nuestras Asahi gigantes (con las que me saqué la misma foto que hace dos años, sólo que esta vez con tres botellas xD)… y nos pusimos hasta las orejas por un precio que aquí en España sería como mínimo el doble… Qué recuerdos y qué bueno estaba todo jeje. A Morche le encantó la comida, y el precio obviamente :).

En fin… ya comiditos y con el estómago lleno, nos bajamos a la Torre de Kioto, la cual teníamos pendiente… ¡y ya tocaba! xD. Abierta en 1964 y con 131m de altura, a los 100m tiene un mirador con más que interesantes vistas de Kioto, aunque casi son más “interesantes” tooodas las frikitiendas que hay en sus bajos xD, y es que son una pasada, tenemos de todo para dejarnos una buena pasta por aquí… Para entonces ya se había hecho de noche, y estaba lloviendo a ratos :(. Subimos a la torre que, aunque no es muy alta, la teníamos pendiente como indicaba, y esta vez no se nos escapaba… Estaba lleno de gente, todos japoneses… Una vez arriba, a lo lejos se veía un foco gigante, que iluminaba “algo” e igualmente dirigido hacia el cielo… pues resulta que era el Templo Kiyomizu, (visitado por nosotros en el primer viaje: obligatorio), propuesto para una de las nuevas 7 maravillas del mundo (aunque el certamen ya había sido). Después bajamos a la entrada, en la planta baja había como indicaba, tropecientas tiendas y puestecitos varios, donde aprovechamos para comprar alguna camiseta, faroles, una máscara guapísima de cerámica que me pillé, etc. Y tras ello, de aquí nos fuimos al metro para ir hasta Gion…

Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).
Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).
Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).
Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).

Si no me equivoco, bajamos por Higashioji Dori hasta Shijo Dori. Nos costó un poco encontrar la zona y además empezó a llover, no con mucha fuerza pero sí de continuo, y era de noche… pero la intuición nos guiaba por el camino correcto jeje. Por fin llegamos a las calles que ya conocíamos, esas calles adoquinadas a cuyos lados se levantaban casas tradicionales que te hacían retroceder varios siglos… el puente cruzando el pequeño río que íbamos siguiendo desde hace unos minutos, el Gion Corner… estábamos de nuevo aquí dos años después. Gion pertenece al “medievo japonés”, antaño lugar de posadas y tabernas (que luego se convirtieron en casas de té), y famoso, primero: por ser un lugar que ha preservado la arquitectura tradicional japonesa del medievo (es una delicia caminar por sus calles), y, segundo: por ser el lugar más característico de las geishas. Ahora sí que empezaba a llover fuerte… Y no, Gion no era un barrio de prostitución ni las geishas son prostitutas…

Continuamos andando cruzando el Río Kamo, viendo los restaurantes con terrazas en la ribera del mismo, hasta llegar a Pontocho que, al igual que Gion, es famoso por las geishas y las casas de té (también es un lugar tradicional de Kabuki), y ha sabido mantener ese estilo tradicional que tanto nos encanta :D. Por aquí subimos hasta llegar a la paralela del siguiente puente. La zona estaba petadísima de peña, gente por todos lados (y con lo que llovía). Eso sí, en esta zona muchos gorilas en las puertas de los garitos, gente con pasta, bastante prostitución en algunas zonas, personajes con unos pedos de cuidado… La verdad es que esto no lo vimos hace dos años, y no nos moló nada :O

Lo que sí vimos fue otro restaurante español (“El Restaurante Platero”), y mientras estábamos ahí mirando la carta por curiosidad y refugiándonos de la lluvia… salió del garito de al lado un tío todo trajeado con una chica, que llevaba el pedo del siglo jeje, se cayó en las escaleras y se puso a llorar. Mientras, el tío la consolaba, y luego de repente deja de llorar y se empieza a reír con una cara de borracha que flipasss, y nosotros detrás partiéndonos de risa, no nos podíamos aguantar, hasta lo grabamos en un pequeño vídeo y todo xDDD (y lo “mejor”, es que seguro que la chica apenas había bebido un par de chupitos xD). En fin, mucha fauna pelicular había por la zona jeje.

Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).
Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).
Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).
Día 4: Japón (Kyoto: Arashiyama con Bosque Bambú, Santuario Nonomiya, Templo Tenryu, Parque Kameyama y Puente Togetsu. Castillo de Nijo y Palacio Imperial, Torre de Kioto, Gion y Pontocho, Kawaramachi, etc).

Ahora nos dirigimos hacia la calle comercial de Kawaramachi y las calles paralelas cubiertas. Al ser ya tarde y Domingo estaba casi todo cerrado, así que pocas tiendas íbamos a poder mirar, aun así nos dimos una vuelta y en un callejón vimos el restaurante The Lockup, no sabia que había uno en Kioto… pero nosotros íbamos a ir al de Tokio, asi que pasamos de largo.

Obviamente no íbamos a ir andando lloviendo hasta la Estación de Kioto como hace 2 años jeje, aun así tuvimos que andar bastante hasta que localizamos el metro mas cercano, de ahí a la estación… vuelta a Osaka en JR y luego metro hasta Umeda. Nos pasamos por los recreativos, pero ya era tarde y muchos sitios estaban cerrados, así que tocaba cenar. Buscamos algo baratito de picoteo por la zona, y luego compramos algo más de picar y birras en el combini que teníamos al lado del hotel, y subimos para la habitación. Entre todo esto y que te duchas, ves un rato la tv, estás con Internet, guardando las compras, etc… se nos hizo muy tarde para variar, así que apenas teníamos unas pocas horas para dormir tras un intenso día en la siempre acogedora y preciosa Kioto… ¡A dormir!.

¿Te ha gustado el post? ¿Valoras mi trabajo? ¿Te he ayudado o, al menos, entretenido?¡Comparte, sígueme, suscríbete... y comenta!, te estaré eternamente agradecido ;).

¡SUSCRÍBETE!

!Y llévate GRATIS el eBook "Viajar low cost: cómo ahorrar antes y durante tu viaje"!

Viajar low cost: cómo ahorrar antes y durante tu viaje - eBook Gratis - David Vecino ViajerosAlBlog.com

Toda la información expuesta es personal, independiente, real y experiencial. Soy un viajero como tú que escribe y comparte la información para intentar ayudar a otros viajeros como tú. En caso de patrocinios, menciones, blogtrips, afiliación, etc, será indicado y siempre será igualmente información personal, independiente, real y experiencial que aporta valor al lector y no supone absolutamente ningún coste adicional para el mismo.

Comentarios

comentarios

Sobre David Vecino De La Guía

David Vecino De La Guía
David Vecino De La Guía | Acuario y madrileño, ávido de información y nuevas experiencias. Maestrillo de todo, maestro de nada y profesional de mucho: turismo, protocolo, eventos, marketing, ventas, informática, formación, terapias alternativas, filosofía, etc... Cinéfilo, devorador de libros, electrónico musical, futbolero de pro y cervecero gastronómico. Viajero empedernido, a ratos turista, como mayor pasión. Ética, moral, valores, coherencia.

¡Deja un comentario!