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Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). ViajerosAlBlog.com

Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc).

Contenido estructurado del post

Visitar, qué ver y qué hacer, en Tailandia (Bangkok).

Día 3 – 06.05.07: Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado Amuletos, Khao San, etc). Visitar, qué ver y qué hacer.

CRÓNICA: Día 3 – 06.05.07: Tailandia (Bangkok). Nos levantamos, desayunos, y salimos a la calle flipando con el brutal calor y humedad, nos dirigimos al Wat Pho, donde pudimos disfrutar de la espectacular visión del Gran Buda Reclinado de 46m de largo, previo a que unos militares nos ofrecieran prácticas de tiro con munición real y esquivemos a timadores varios. A continuación nos dirigimos al Wat Phra Kaew y su espectacular complejo, aunque sin ver el Buda Esmeralda al estar en obras. Tras ello tocaba el Gran Palacio; antigua residencia del Rey y un complejo simplemente espectacular, visitado entre hordas de turistas. Tras parar para tomar unas cervezas, cruzamos en ferry el Río Chao Phraya y volvimos a Chinatown donde, tras recorrer sus puestos y mercadillos, comimos en un restaurante tradicional. A continuación, taxi hasta el increíble Wat Arun, uno de los iconos de Bangkok, para luego dirigirnos hasta el Mercado de Amuletos. No nos motivó, y acabamos en mitad de un festival rodeados de policías para acabar cogiendo otro taxi hasta Khao San; centro mochilero, de fiesta, compras y ocio de Bangkok. Tras probar delicias locales (aka “tapas de gusanos”) y realizar unas compras, cenamos y volvimos al hotel, finalizando la jornada con unas cervezas desde la azotea.

Llegó la hora de levantarse… al menos la noche anterior pude dormir relativamente bien ya que mis problemas de sueño son jodidillos. Nos duchamos, preparamos las mochilas y bajamos a desayunar… Desayuno buffet, no muy variado pero suficiente, con comida asiática y occidental. Después de desayunar y echar un vistazo a la Guía Lonely Planet de Thailandia, para trazar más o menos el plan a seguir durante el día (lo teníamos planificado parcialmente, dejamos mucho libre albedrío y sobre la marcha), salimos del hotel… Y estamos en Tailandia, estamos en Bangkok o “la ciudad de los ángeles”, la capital del país desde 1782 y una ciudad que, junto con el área metropolitana, aúna a más de 16 millones de personas.

Bestial, nada más salir nos golpeó la humedad, el calor y la contaminación… Anoche cuando llegamos realmente no nos habíamos dado mucha cuenta, ya que apenas estuvimos en la calle, y al ser de noche la temperatura y humedad es un poquito más suave… y veníamos empanadillos la verdad xD. Ya tenía la experiencia en el viaje República Dominicana ’04 y en el viaje a México ’05… pero aquí es mucho más bestial… un calor, una humedad, una contaminación… ufff, pensaba que no iba a ser tan fuerte la verdad. El problema de tanta humedad es que te aplatana, te deja atontado, te baja la tensión… y por lo tanto te cansas más, y no hablemos de estar sudando sin parar como un cerdo jeje, tienes que estar continuamente bebiendo para no deshidratarte. A esto hay que sumarle la contaminación y los olores en general… Según íbamos andando hacia nuestro primer destino, íbamos flipando… Ya lo había leído y ya me lo había contado gente que había estado en Bangkok… pero igualmente pensaba que no sería tan “exagerado”, pero es totalmente cierto: la contaminación es brutal e increíble, más luego la suma de olores de alcantarillas, comidas en los mercadillos… En fin, es lo que hay jeje.

Volviendo al día… nuestro primer objetivo era el Wat Pho, a unos 15min andando de nuestro alojamiento en Chinatown, templo donde está el Gran Buda reclinado de 46m de largo, el cual representa y simboliza el paso al nirvana y su muerte. También aloja la colección más numerosa de imágenes de Buda de Tailandia. Según nos acercamos, enfrente, al cruzar la calle, había una especie de cuartelillo militar. Al pasar, salió un soldado y se puso a hablarnos, aunque no entendíamos nada de lo que nos decía… pero nos sacó un cartel grande, con una foto de alguien que ni idea de quién sería, todo agujereado… lo que nos estaba ofreciendo es que entráramos dentro a hacer “tiro al blanco”, previo pago claro, ¡¡¡con munición real!!!, o eso es lo que entendimos… ¡qué fuerte! jeje, la verdad es que nos lo pensamos y lo estuvimos a puntito de hacer, una experiencia jeje, pero decidimos que mejor no meterse en estas historias…

Nada más cruzar, ya empezamos a ver turistas por todos lados, le preguntamos a un tailandés que estaba por ahí en la puerta, y nos indicó que debíamos ir hasta el final y girar a la izquierda, así hicimos… y según estábamos llegando a la esquina se nos acercó el mismo chico. Aquí entra en acción la picaresca del timo… Al ser Domingo, nos decía que el recinto estaba cerrado, y que no se podía entrar, que podíamos ir a hacer otra ruta a otros templos, y él nos ofrecía el transporte en tuktuk y demás… todo muy amable enseñándonos en el mapa y tal. Pues bien, lógicamente no le íbamos a hacer ni caso, aparte, ya estábamos bien informados de los típicos timos, y este es uno de ellos, te lo dicen en todas las guías jeje. No obstante le escuchamos, le dijimos que no nos interesaba y seguimos nuestro camino.

Obviamente, el recinto no estaba cerrado… y lleno de guiris y turistas jeje. Nada más pagar y entrar, a la izquierda tienes el recinto donde está el Buda reclinado, te tienes que quitar las zapatillas y dejarlas fuera, ya que no se puede entrar con calzado. Ya sabiendo esto de antemano, iba con calcetines… más que nada porque es un poco asqueroso en este caso jeje; mucha gente va descalza, y el olor a pies y sudor es muy fuerte y, valga la redundancia; bastante asqueroso. Olores aparte… el Buda reclinado es sencillamente impresionante: 46m de largo y 15m de alto son muchos jeje, recubierto de pan de oro, los pies tienen incrustaciones como mosaicos que reflejan las 108 “características” de Buda. La lástima es que hubiera tanta gente, ya que había mucho ruido y jaleo, y, sinceramente, me gustaría más silencio y paz para poder visitarlo tranquilamente. Una vez le das la vuelta, sales justo al lado de la entrada principal. Nos pusimos las zapatillas y continuamos con la visita al complejo…

Es realmente grande, y nuestro primer contacto con la arquitectura tradicional tailandesa, así que nos lo tomamos con tranquilidad… Gran parte del complejo (y de muchos otros como vimos después), está en obras, por lo que había zonas que perdían un poco de encanto. Pasamos por las salas donde están las colecciones de estatuas de Buda, dentro de cristaleras para su preservación, y luego ya cerca de la salida, por otra sala donde hay otra representación de Buda muuuy grande, estaban haciendo oración. Ángel y yo salimos antes y estábamos fuera, yo mirando la guía, con la mochila abierta y apoyada en el mármol… se nos acercaron unos niños… los dos pensamos lo mismo jeje; tenían toda la pinta de intentar meter mano por algún lado para llevarse algo, así que cogí la mochila, la cerré y a la espalda jeje, y se fueron… Después del buen rato que le dedicamos al complejo, salimos del mismo y nos dirigimos hacia los increíbles Wat Phra Kaew y Gran Palacio.

Están muy cerquita, al lado, apenas 5min andando, aquí ya sí que había masificación de turistas… Para entrar no se podía ir en pantalón corto, tenías que llevar las piernas cubiertas… Esto ya lo sabíamos, por eso no íbamos en pantalón corto… excepto Edu jeje, mira que se lo habíamos dicho, pero iba en pantalón corto y esto lo llevan a rajatabla… Vimos como no dejaban entrar a mucha gente por lo mismo. Y claro… los avispados tailandeses lo saben, así que en el exterior había varias personas que te alquilaban pantalones largos… te daban un cartoncito como recibo y al salir pues se lo devolvías… Una chica persiguió a Edu sin parar durante varios minutos jeje, no le dejaba tranquilo… ¡¡¡pero el pantalón que le ofrecía era enorme!!! (y algo sucio), yo entraba 3 veces ahí. Al final cogió otro pantalón, típico tailandés, a otro chico que también los alquilaba. O eso o no entras… claro, que a saber cómo estarían esos pantalones también y cuántas personas se los habían puesto antes claro jeje.

En fin, entramos en el Wat Phra Kaew o Templo del Buda Esmeralda, centro de peregrinación de budistas, construido a lo largo de 200 años y donde se guarda el Buda Esmeralda… que realmente no es de esmeralda y es una estatuilla de 75cm, pero con un gran simbolismo… aunque no lo pudimos ver ya que el recinto principal donde se guarda… ¡¡¡estaba de obras!!! :(. Así que nos “conformamos” con recorrer el resto del complejo… que no es poco. Y, al igual que el Wat Pho: precioso… estupas doradas, azulejos de colores, estatuas de guardianes y bodhisattva, etc… Proseguimos visitando el Gran Palacio, no sin antes al salir devolver el pantalón y demás jeje.

El Gran Palacio está al lado, aquí teóricamente tampoco se puede entrar en pantalón corto, pero no pasó nada… Es la antigua Residencia del Rey, lugar sagrado aunque apenas utilizado para algunos actos oficiales hoy en día. Recinto abarrotado de gente, no quiero ni pensar como estará esto en temporada alta jeje. El complejo es enorme, precioso y espectacular, con esas estatuas, mosaicos, estupas recubiertas de pan de oro… También había monjes rezando en una parte del complejo, se oían los cánticos en gran parte del recinto… También había una maqueta de Sukhothai en lo alto, cerca de la entrada. Tardamos un ratito en recorrer todo el recinto, ya que había tanto que ver… dando la vuelta mientras veíamos los murales, cogíamos agua y nos sentábamos unos minutos a la sombra.

Continuamos camino del embarcadero para cruzar el Río Chao Phraya; corazón de la ciudad. Había que atravesar un mercadillo, así que decidimos parar para tomar unas cervecitas frescas, y descansar un poco, que ya tocaba… paramos en el típico puesto de mercadillo, donde sólo hay tailandeses, ningún turista por aquí. ¡¡¡Al pedir la cuenta lo hicimos en tailandés, y me entendió!!!, o eso dio a entender jeje, también intentamos “entablar” contacto con unas chicas que estaban sentadas al lado, aunque eso ya fue más complicado xD. Luego atravesamos una pequeña galería comercial, y salimos al embarcadero. Nos liamos un poco al no saber cuál ferry teníamos que coger y cuánto costaba, pero después de mirar los carteles y preguntar nos enteramos, o eso creíamos…

Tras esperar 10min llegó el nuestro, nos habían dicho que era gratis, aunque nos habían dado ticket, nos montamos y atravesamos el río… primero hizo una parada en el mismo lado… nuestra parada está al otro lado, así que continuamos… Veíamos el Wat Arun, o Templo del Amanecer al otro lado… y nos lo pasamos… algo no cuadraba. Vino una señora que se puso a hablar con nosotros… ufff, no veas si nos costó entenderla, lo que nos estaba pidiendo era los tickets, y que pagásemos el trayecto. Resulta que sólo es gratis hasta esa primera parada que nos habíamos saltado, y debíamos habernos bajado ahí y coger otro ferry que cruza hasta el otro lado para ir al Wat Arun, este iba río abajo… Así que nada, ya nos bajamos en la siguiente parada… Decidimos ir a comer a Chinatown, a la zona de nuestro hotel vamos, que ya había hambre, e ir después de comer al Wat Arun…. Primero nos dimos una vuelta por los alrededores de la calle “principal”, llena de tenderetes y mercadillos… no había ni un turista, sólo nosotros rodeados de tailandeses jeje, y es que, Bangkok, está lleno de mercados por todos lados. Seguíamos buscando algún sitio para comer que no fuera muy caro y que no estuviera mal, al final nos decidimos por uno que estaba vacío, pero la carta era extensa y no tenía malos precios.

Es increíble la atención al cliente, al igual que en Japón… nada más entrar toallita húmeda para que te laves y te seques el sudor, y luego te acercan un carrito con todas las bebidas que hay, así las ves y solo tienes que señalar o decir lo que quieres, muy útil… obviamente este tipo de cosas no las hacen en todos lados, pero el tema de las toallitas húmedas sí las hacen en muchos lugares, incluso en garitos de copas.

Después de comer bien comidos, al menos yo, que estaba encantado con la comida jeje, pillamos un taxi y nos fuimos para el Wat Arun. El taxi nos dejó lo más cerca que pudo a 1min andando… Antes de entrar, hay unas figuras de madera, donde metes la cabeza y sólo se te ve tu cara, para sacarte fotos y demás… obviamente es gratis, no hay ninguna advertencia, pero nada más sacártelas aparece un tío pidiéndote pasta, como si hubiera que pagar… lógicamente es otro timo, el cual ya había leído en la guía de viaje, se pone un poco pesado, pero lo de siempre… “i don’t understand” y pasas de él y fuera. Todavía no habíamos entrado a ningún wc de pago, aquí fue el primero jeje, luego vimos que realmente en la mayoría de wc’s públicos hay que pagar el “peaje” para entrar.

El complejo no es muy grande, ya que básicamente sólo es la construcción principal, impresionante eso sí, verlo de cerca por la noche iluminado (como habíamos visto desde el hotel ayer en la cena), o al atardecer tiene que ser impresionante. La lástima es que apenas te dejan subir a un primer nivel de la edificación. Aquí había un monje recitando sutras, y varias personas rezando con él, con un micrófono conectado a unos altavoces que se escuchaba en todo el recinto. Una vez visitado, nos dirigimos a la salida, aprovechando para hacer un par de compras en unos puestos que había.

Cogimos un taxi y nos dirigimos hacia el mercado de amuletos… Esto fue una pequeña decepción, ya que nos imaginábamos otra cosa… realmente tienes que controlar sobre budismo theravada para moverte en el ambiente, aparque que es un mercado orientado a tailandeses y población local 100%, en esta zona tampoco vimos turistas. Realmente tampoco había mucho que ver, así que al final no compramos nada, seguimos hacia adelante, queríamos ir a Khao San, pero habíamos tirado en dirección contraria… y cuando nos quisimos dar cuenta estábamos en medio de otro mercadillo… así que dimos la vuelta. En frente de donde nos había dejado el taxi, había un parque muuuy grande, estaban celebrando algo, parecían conciertos o algún tipo de festival… Estaba petado de gente y de policía por todos lados. Es curioso ver a los maderos tailandeses cómo van vestidos: todos llevan la ropa con 1 ó 2 tallas menos jeje, van petadísimos, marcando músculos jeje. Aquí decidimos en coger otro taxi… ya que realmente estábamos lejos, y nos encontrábamos cansados como para pegarnos otra pateada bestial y a riesgo de poder equivocarnos y dar vueltas.

El taxi nos dejó al lado de Khao San. Esta es una de las zonas más conocidas de Bangkok. Zona de mochileros, gente joven, guiris por todos lados, garitos, tiendas, puestos, neones, prostitución, ruido… Vamos, el sitio ideal para darse una vuelta, pero no para alojarse, creo yo jeje. De hecho había mirado también la zona para alojarnos por aquí, pero decidimos que mejor no… ya que hay demasiado ruido y movimiento, preferíamos otra zona más tranquila, esto era una locura… Aunque claro, si viniera yo de forma individual, es probable que me alojara por aquí, por precio… Todavía era de día, pero el tiempo pasa rápido… La calle no es muy larga, pero hay suficientes cosas para ver y hacer como para tirarte mínimo unas horitas jeje. No parábamos de entrar en todas… era salir de una y a la siguiente, dando rienda suelta a nuestra vena consumista jeje, compramos camisetas, pantalones… un par de mochilas que compraron Ángel y Javi, etc… Todo muy barato…

Yo compré varias camisetas, estuve mirando pantalones Diesel o Levi’s, a 13€ al cambio, y originales, pero es un coñazo tener que estar probándose tallas… me probé varios pero no me convencían, así que no compré ninguno. Como anécdota, decir que cuando me los fui a probar, la chica me mandó al “probador”, que no era más que una salita llena de cosas, era imposible meterse ahí…  así que me mandó a la tienda de al lado, al “trastero”, que no era otra cosa que la continuación de la tienda, con la casa… todo sucio, viejo, olía mal… y había gente por ahí haciendo otras historias, pero bueno… aun así me cambié y me los probé… y cuando estaba cambiándome, es decir: en gayumbos, viene la chica a preguntarme que qué tal me quedan… y se queda ahí, sin más, sin cortarse, delante de mí mirando cómo me cambiaba y yo en calzoncillos jaja. No es que me importara, sin problema vamos, pero me pareció curioso xD.

Vimos un par de garitos que ya estaban calentando el ambiente con un poquito de house, pero no entramos… Teníamos hambre, así que decidimos ir a cenar, miramos varios sitios y al final nos quedamos en uno que era una especie de terraza, dentro de una galería donde había tiendas y un par de hostales para mochileros (no paraban de salir y entrar). Al único que le gustó la comida fue a mí… comida tailandesa, el resto de comida occidental que pedimos estaba bastante mala… pero bueno, con unas Singha entra todo :).

Después de cenar, continuamos dando una vuelta por la calle, y volver a tiendas donde ya habíamos estado para comprar algo en concreto (las mochilas por ejemplo). Esto que cuento a continuación… no recuerdo si fue antes de la cena o después… pero hubo un momento de tomar un tentempié y probar algunas delicias locales xD.

Pasamos por un puesto callejero donde tenían bichos fritos, es decir; cucarachas de agua (qué puto asco), gusanos, saltamontes y demás fauna jeje. Yo había PROMETIDO que, al menos gusanos, iba a comer… y con un par, pedí que me pusieran una “ración” de gusanos jeje. Claro, Edu, Javi y Ángel estaban flipando jeje. Serían uno 30 gusanos, les echa un poco de agua con un difusor (para que estén “fresquitos” xD), salsa picante y sal, una bolsita y para ti jeje. Quería comérmelos tranquilamente, así que nos sentamos en una terraza que no tenía mala pinta, pedimos unas cervezas y abrí la bolsita con los gusanos… ya teníamos tapita xD. Yo sabía que los iba a probar, pero había que crearle un poco de ambiente y tensión jeje, después de estar un rato debatiéndolo y sacando diversas fotitos a los gusanos… ¡¡¡pues tocaba probarlos!!! jeje, no todos a la vez lógicamente :P. Mientras los demás me miraban alucinando jeje.

Realmente no saben a nada… están fritos, con sal y salsa picante, si a algo sabía era a sal y a picante. No estaban ni “malos” ni “buenos”, sencillamente apenas tenían sabor, y el poco que tenían se lo quita la sal y la salsa. Le cogí el gusto y me comí bastantes más, unos 15 aprox, era la tapita ideal para mi cervecita jeje. En serio… si te los dan a comer con los ojos cerrados, ni de coña sabrías que son gusanos, si acaso patatas fritas con la piel…

Javi no los iba a comer ni de coña, Edu se lo estuvo pensando… pero al final no los probó. Ángel al final se atrevió y se comió un par de gusanitos jeje, tampoco le provocó asco, aunque sí es cierto, como él decía, que puede dar un poco de mal rollo ya que la piel es un poco dura jeje. Pero bueno… aquí nos comemos los caracoles… y da el mismo “asco” o más (mucho más). Pagamos, y al irnos le ofrecí gusanos a la camarera, puso un poquito de cara de asco jeje, aunque yo le dije que estaban buenos y me los había comido, y se reía jeje. En fin… una experiencia más. A día de hoy sigo vivo todavía, aunque haya comido gusanos jaja. He de puntualizar… que los gusanos (y demás bichos) no es algo que coma todo el mundo en Tailandia o algo así… se comen en determinadas áreas y zonas rurales, y las tribus, en el norte (al igual que en muchas zonas de Asia y América), todo es psicológico y cultural. Hay granjas de este tipo de bichos para su consumo… otra cosa obviamente es de dónde sacaran lo que yo me comí (son como gusanos de seda, pero también nos dijeron, al igual que había leído, que algunos se cogen de la mierda de las vacas… así, literalmente… ¿da asquito eh? jeje, pero ya daba igual…).

Después de la experiencia culinaria, decidimos irnos… dimos una vuelta por una calle perpendicular a Khao San viendo más tiendas y comprando agua y demás en un 7Eleven, y decidimos coger un taxi de vuelta al hotel (pasando por el Monumento a la Democracia, el cual solo vimos de pasada). Una vez en el hotel, dejamos las cosas y, si no recuerdo mal, Ángel y yo nos subimos arriba al restaurante de la azotea a tomarnos unas birras al igual que hicimos ayer, Edu y Javi se quedaron en la habitación. Posteriormente, bajamos, vimos un rato la tv y a dormir…

Primer día completito en Tailandia, en Bangkok y muy largo y cansado jeje, ¡pero había merecido mucho la pena! En este primer día, Bangkok nos había sorprendido gratamente, una ciudad increíble, donde habíamos visitado auténticos iconos culturales de la ciudad y del budismo. Mañana más y mejor.

Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc).Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc). Día 3: Tailandia (Bangkok: Wat Pho, Wat Phra Kaew, Gran Palacio, Chinatown, Chao Phraya, Wat Arun, Mercado amuletos, Khao San, etc).

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Sobre David Vecino De La Guía

David Vecino De La Guía
David Vecino De La Guía | Acuario y madrileño, ávido de información y nuevas experiencias. Maestrillo de todo, maestro de nada y profesional de mucho: turismo, protocolo, eventos, marketing, ventas, informática, formación, terapias alternativas, filosofía, etc... Cinéfilo, devorador de libros, electrónico musical, futbolero de pro y cervecero gastronómico. Viajero empedernido, a ratos turista, como mayor pasión. Ética, moral, valores, coherencia.

Un comentario

  1. Hombre, nuevas cronicas del viaje a Tailandia justo ahora que me vuelvo de Japón, que bien, estaré entretenido, mm..interesante los insectos esos, ya me pasare a seguir leyendo tu viaje otra vez a menudo
    un saludo viajero, jeje

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