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Día 3: Finlandia (Helsinki: Catedral Uspenski, Fortaleza Suomenlina, Plaza Mercado, Palacio Presidencial, Ayuntamiento, Plaza Senado y Catedral, Teatro Nacional, Estación Central, Parlamento, etc). ViajerosAlBlog.com

Día 3: Finlandia (Helsinki: Catedral Uspenski, Fortaleza Suomenlina, Plaza Mercado, Palacio Presidencial, Ayuntamiento, Plaza Senado y Catedral, Teatro Nacional, Estación Central, Parlamento, etc).

Contenido estructurado del post

Visitar, qué ver y qué hacer, en Finlandia (Helsinki).

CRÓNICA: Día 3 – 30.09.10: Día 3: Finlandia (Helsinki: Catedral Uspenski, Fortaleza Suomenlina, Plaza Mercado, Palacio Presidencial, Ayuntamiento, Plaza Senado y Catedral, Teatro Nacional, Estación Central, Parlamento, etc). Visitar, qué ver y qué hacer.

CRÓNICA: Día 3 – 30.09.10: Finlandia (Helsinki). Un poquito de remoloneo en la cama antes de comenzar el día. Primero llegando a la ortodoxa, importante y llamativa en ladrillo rojo; Catedral de Uspenski. A continuación al puerto desde donde se coge el ferry a la Fortaleza Suomenlinna que, por desgracia al ir justo de tiempo, no pude visitar :(. Continué por la interesante Plaza del Mercado y diversos edificios neoclásicos y gubernamentales que la rodean como el Palacio Presidencial o el Ayuntamiento. Hasta llegar al lugar más conocido y símbolo de Helsinki: la Plaza del Senado y la Catedral (construida como tributo al Zar Nicolas I sobre una iglesia anterior), siendo el más importante conjunto neoclásico de la ciudad, del s. XIX. Paseo por la comercial Aleksanterinkatu hasta el Teatro Nacional y la Estación Central de Helsinki, con su llamativo y característico “estilo soviético”, para continuar hasta el Parlamento y los Museos de Historia Nacional y de Arte Contemporáneo. De repente… me doy cuenta que he tenido una rallada mental a nivel de horarios, y o salgo ya, o pierdo el vuelo… Corriendo al hostel, equipaje, taxi al Aeropuerto, corriendo a facturar y realizarlo por los pelos… Escala tranquila en Amsterdam y de nuevo embarque en un vuelo muy largo, pero muy cómodo, hasta Corea. Comenzaba otra fase de la aventura…

Me levanté prontito… pero más tarde de lo previsto, la verdad es que necesitaba descansar y dormir, no ya físicamente, sino mentalmente… así que me hice el remolón en la camita durante un rato… ya sabía yo que este tiempo de más que me quedaba en la cama iba a provocar que no pudiera ver algunos lugares y tocara ir corriendo… pero es lo que hay xD.

En fin, al baño a lavarse y esas cosas, picar algo para desayunar de la comida que traía, recoger todo y nos vamos, no sin antes despedirme de mi nuevo colega japo, el cual se había levantado hace un buen rato… y luego se había vuelto a meter en la cama a dormir (¿?).

Bajé a recepción y pregunté si podía dejar aquí el equipaje, ya que iba a estar unas horas fuera visitando la ciudad y luego volvería a por el para ir al Aeropuerto. Sin problemas, lo dejé en la salita que tenían habilitada para tal efecto (estaba a reventar de maletas y mochilas) y me fui. Un día soleado, sin una nube pero algo de viento fresquito, me dio los buenos días y me animó a empezar la ruta. Tenía varias horas por delante para visitar lo más importante de la ciudad, para visitar Helsinki. Sabéis que siempre hablo y comento cosillas a nivel histórico de las ciudades o/y lugares que visito, para ponernos en situación y para “aprender” un poquito todos, que nunca nos viene mal. Siempre escribo unas líneas al respecto y no va a ser menos ahora ;).

Helsinki fue fundada en 1550 por el rey Gustavo I de Suecia para competir con Tallínn por el comercio en el Mar Báltico, aunque fue a mediados del s. XVII cuando la ciudad se trasladó a su ubicación actual. Posteriormente, para ayudar a la defensa de los continuos ataques rusos, se construyó la fortaleza marítima de Suomenlinna ante las costas de la ciudad. Aún así, en 1809 Rusia conquistó Finlandia, llevando a la ciudad durante las próximas décadas a un crecimiento importante a nivel de población, cultural y arquitectónico, reubicando la universidad más importante de Finlandia en Helsinki y construyendo un monumental centro histórico en estilo neoclásico.

La primera mitad del s. XX fue bastante convulsa, con la Guerra Civil Finlandesa, la independencia de Finlandia, bombardeos soviéticos en dos guerras del 39 al 44… pero, por suerte, la ciudad no sufrió “mucha” destrucción. En 1952 organizaron los Juegos Olímpicos, en 1995 entraron en la UE y su crecimiento poblacional en las dos últimas décadas ha sido significativamente importante.

Es una ciudad de unos 600.000 habitantes donde la mayoría es evangélico-luterana. Una ciudad pequeñita, agradable para el turista y para el paseo, centro de cruceros en el Báltico, con un alto nivel y calidad de vida, segura, muy limpia… y muy cara como no podía ser de otra forma xD.

En fin, continuamos…

La zona estaba muy tranquila, nadie por las calles… y mapa en mano me dispuse a comenzar la rutilla del día. Justo al ladito, como ya había indicado, tenemos el puerto; uno de los puertos de la ciudad para turistas y mercancías (yo había llegado al “otro” puerto al otro lado de la ciudad xD), por lo que me di una vuelta por la zona viendo los barcos y transatlánticos atracados y algunos edificios destinados antiguamente a almacenes. Pero rápido me dirigí hacia mi primer destino a visitar, el cual lo tenía muy cerquita, a 5min andando, y podía ver desde donde estaba “al final de la calle”. Es la Catedral de Uspenski, la cual se alza en un pequeño promontorio, visible desde muchos lugares en Helsinki y uno de los lugares más conocidos de la ciudad. Finalizada en 1868 es la Catedral ortodoxa más grande de Europa Occidental, claro ejemplo de la influencia rusa en la historia de Finlandia. Muy llamativa, sin duda, construida en ladrillo rojo y la parte superior en verde con cúpulas doradas y un interesante interior. No había absolutamente nadie, por lo que pude disfrutar de la Catedral y su entorno yo solito jeje. Podemos sacar buenas fotillos desde aquí, tanto de la Catedral como, gracias a las vistas, del Senado y la Catedral al fondo.

A los pocos minutos llegó un bus lleno de turistas japos cámaras en mano, bastante ruidosos en este caso, algo no habitual en los turistas japos jeje, así que decidí continuar mi camino. Y la siguiente parada era a escasos 3min andando, el pequeño puerto, frente al Mercado, donde está la “parada” del pequeño ferry que nos lleva a Suomenlinna. Suomenlinna es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, construida a mediados del s. XVIII para la defensa de la ciudad contra el expansionismo de Rusia. Durante la Guerra Civil Finlandesa se utilizó como campo de prisioneros… y hoy es uno de los lugares más turísticos y visitados de Finlandia y de Helsinki donde viven casi 1000 habitantes.

La verdad es que tenía muchas ganas de visitar la fortaleza, llevaba la documentación, mapas y rutas, sabía que había entre 1-3 barcos por hora y que el trayecto tarda unos 20min… pero lo que no tenía eran los horarios exactos… Y comprobé que, efectivamente, los horarios que tenía no eran los correctos. Entre que me había levantado más tarde y el próximo ferry iba a tardar casi 45min en salir, más los 40min entre ida y vuelta más el tiempo que necesitas para visitar la fortaleza (entre 2-4h)… pues tenía que elegir. O visitaba Suomenlinna o visitaba la ciudad, no tenía tiempo para ambas… por lo que decidí visitar la ciudad y dejar la fortaleza para otra ocasión, lástima :(.

Pues nada, casi al lado de donde se coge el ferry, encontramos atracado un barco con bastantes décadas a sus espaldas, utilizado como reclamo turístico (todo decorado para la ocasión) y donde podemos encontrar, dentro, una cafetería a precios, supongo, no recomendables para mochileros jeje. Justo al otro lado nos encontramos el Palacio Presidencial; un edificio de un sobrio y blanco estilo neoclásico finalizado en 1820 el cual fue utilizado, primero, como residencia de los zares y, después, como residencia oficial de los presidentes.

Unos metros más adelante nos encontramos la Plaza del Mercado, un lugar lleno de puestos y con mucha vida donde podemos encontrar frutas, verduras, carnes, pescados, etc, todo tipo de productos tradicionales, flores, artesanía y recuerdos turísticos. No es muy grande, pero siempre es interesante ver los mercados y mercadillos de cualquier lugar que visitas :). Un poquito más adelante y a la izquierda, en la orilla sur del puerto, tenemos el Mercado Viejo… un bonito edificio de ladrillo rojo que funciona desde 1889 y donde podemos encontrar restaurantes y degustar especialidades locales. Toda la Plaza del Mercado estaba muy animada y con bastantes turistas comprando productos y sacando fotos, así que estuve un rato por aquí dando vueltas… En el centro de la plaza hay un monumento, y alrededor nuestro tenemos varios museos, tiendas y edificios gubernamentales, incluido el Ayuntamiento. El edificio fue construido en 1833 para albergar un hotel y se convirtió en Ayuntamiento en la década de los 30 del s. XX. Podemos sacar buenas fotos desde la Plaza del Mercado con el monumento en el centro rodeado de puestos y tras el, el Palacio Presidencial, y al fondo la Catedral ortodoxa :).

Justo “al otro lado” de la plaza, a 1min andando tenemos el lugar más famoso, más visitado y más turístico de Helsinki, esa estampa típica de la ciudad que todo el mundo reconoce, y hacía allí me dirigí. Ante mí tenía una amplia plaza, la Plaza del Senado y la Catedral, rodeada de preciosos edificios neoclásicos y, por suerte, no muchos turistas… aunque lo que sí que había eran osos xD. Sí, muuuchos osos que rodeaban la plaza jeje, son los United Buddy Bears. Consisten en esculturas de oso a tamaño natural, y hay uno por cada país perteneciente a las Naciones Unidas y diseñados todos de forma individual y diferente, con características propias del país al que representan. El proyecto nació en el 2002 y representa el entendimiento y la paz entre pueblos, naciones y culturas. También había varios osos “especiales”, distintos al resto y los cuales no representaban a ningún país, sino la ciencia y la cultura (con el oso de Einstein) o el amor y la paz entre religiones y filosofías (mi favorito)… La verdad es que no se por qué no tomé ninguna foto del “oso español”, creo que lo dejé pasar para cuando finalizara de ver todos y se me pasó xD. En cualquier caso, fue una agradable sorpresa encontrarme todo esto aquí :D.

Ahora a disfrutar de la visión que tenía a mi alrededor, como digo, el lugar más conocido de Finlandia y de Helsinki.

La plaza constituye el más importante conjunto neoclásico de Helsinki, formado por varios edificios construidos entre 1822 y 1862. Frente a mí estaba, en el centro de la plaza, rodeada de osos, la Estatua de Alexander II. A la izquierda la Universidad, construida en 1832, a la derecha el Senado de Finlandia, establecido aquí en 1809. Pero el plato fuerte es el que tenía igualmente frente a mí, tras la Estatua, una imagen que había visto muchas veces en imágenes y vídeos.

La Catedral de Helsinki es evangélica luterana, construida como tributo al Zar Nicolás I. Fue construida entre 1830 y 1852 como coronación para la monumental plaza y sobre una pequeña iglesia que anteriormente se hallaba en el lugar. De planta de cruz griega, su construcción es similar a la Catedral de San Petersburgo, la cual sirvió de modelo.

Su característico color blanco con las cúpulas en verde-grisáceo y el estar construida sobre un pequeño promontorio elevado hace que sea visible desde gran parte de la ciudad. Es, sin duda alguna, la mejor y más preciosa visión de Helsinki.

El día seguida despejado, soleado, con una breve brisa, incluso calorcito… varios turistas ya estaban sentados en la escalinata de la Catedral, y, tras dar una vuelta por la plaza, ver los osos y tomar las pertinentes fotillos, me dirigí hacia ella. Desde arriba estuve unos segundos simplemente admirando las vistas de todo el conjunto neoclásico que teníamos alrededor y cargándome un poco las pilas cual lagartija al sol jeje, para continuar después dando una vuelta por los alrededores de la Catedral, paseando y tomando fotos tranquilamente. Fue el lugar donde más tiempo estuve y “gasté” en Helsinki :).

En esta zona está todo pegado, en apenas unos metros tienes la mayoría de atracciones turísticas de la ciudad, aunque todavía quedaban bastantes cositas por ver.

Desde la plaza enlazas directamente con la Calle Aleksanterinkatu, una de las principales calles de la ciudad, especialmente a nivel comercial, ya que por aquí pasan varios tranvías (yo vine por aquí el día anterior cuando cogí el tranvía) y está llenita de tiendas, restaurantes y muchísima gente… aunque tampoco es nada del otro mundo, es una “simple” calle con tiendas y restaurantes, nada llamativo ni nada especial.

Casi al final de la calle giré a la derecha, pasando al lado del Museo de Bellas Artes, y llegué hasta una plaza (totalmente desierta, y eso que está al lado de la Estación), donde tenemos el llamativo edificio del Teatro Nacional Finlandés, construido en 1902. A mi izquierda tenía la Estación Central de Helsinki, lugar que ya me “sonaba” puesto que es donde llegué ayer por la noche en bus para coger el tranvía hasta el hostel. El edificio es muy llamativo, recuerda sin duda a construcciones soviéticas de la Guerra Fría realizadas en piedra y granito, con esas estatuas al estilo Metrópolis xD… aunque la construcción como tal no tiene nada que ver con lo que acabo de decir, pero es la impresión visual que da a primera vista jaja. La Estación entró en uso en 1919, aunque anteriormente había otra estación que fue construida en 1860, y es usada por más de 200.000 pasajeros al día… Me di una vueltecita en el interior y poco más… Decir también que aquí, en el exterior de la estación (en la zona donde me bajé ayer al llegar en bus) está la parada del bus de que nos lleva al Aeropuerto. Como luego iba a ir en bus para allá procedí a confirmar los horarios que ya tenía, para asegurarme que eran los correctos :).

Continuamos la visita… tras darme una pequeña vuelta por los alrededores me encaminé por la Avenida Mannerheimint (la avenida más larga de Helsinki) hasta los dos próximos lugares que quería visitar.

El primero de ellos era el Parlamento de Finlandia. Como para no verlo jeje, es un tocho importante que te encuentras a tu derecha, a pie de Avenida xD. El problema es que la zona estaba en obras, y era complicado cruzar de un lado a otro o poder colocarse para sacar algunas fotillos, ya que la acera estaba cortada. El Parlamento, de 200 diputados, fue construido entre 1926 y 1931, consta de 5 plantas y, aunque es de estilo neoclásico, recuerda enormemente a la arquitectura americana de la década de los 20 del siglo pasado. Hay tours guiados Sábados y Domingos, era Jueves… y tampoco tenía tiempo, así que va a ser que no xD.

En fin, tampoco había mucho más que hacer por aquí, aunque me di una vueltecita por los alrededores del interesante edificio del Museo de Arte Contemporáneo (está frente al Parlamento) aunque la zona estaba en obras como indicaba… Continué por la Avenida hasta llegar al Museo de Historia Nacional, ¡un edificio que a simple vista es perfectamente confundible con una iglesia! Me hubiera gustado visitar el Museo… pero como que no había tiempo, así que me limité a sacar algunas fotillos y dar una vuelta…

Tampoco había tiempo para visitar algunos lugares cercanos, como la interesante Iglesia de Temppeliaukio (excavada en la roca), y el Centro de Kamppi y la Plaza Narinkkatori… así que nada, tocaba ir caminando, callejeando un poquito pasando por otras calles distintas a la ida visitando un par de lugares más sin importancia (simples edificios), de vuelta al hostel. Y de repente… ¡¡¡se me encendió un piloto rojo de aviso en el coco!!!

Me pongo a pensar, miro la hora y digo y me digo a mí mismo: “¿joder, a qué hora tenía el vuelo para Seúl?”. En ese momento me di cuenta que no sé por qué cojones llevaba todo el día pensando que mi vuelo salía más tarde, y eso que tenía la hora grabada a fuego… Parece ser que estaba pensando en tantas cosas y tenía tantas cosas metidas en la cabeza… que me rallé, “sin más”. Miré la hora y me acojoné seriamente… nunca me había pasado algo así, y estaba a punto de perder el vuelo si no salía ya mismo. De hecho… no me iba a dar tiempo, ni de coña, a ir hasta el hostel, coger el equipaje e ir con el hasta la Estación Central y coger el bus, llegaría seguramente ya con el embarque cerrado, aparte de tener que correr como un animal con mochila y maleta…

Ufff, qué mal rollo qué mal rollo… no me jodas, sudores fríos… Después de lo que ya tenía encima con tener que haber comprado nuevos billetes… resulta que ahora podía perder el vuelo de ida. Podía perder más de 400€, más tener que comprar un billete nuevo… y como que no tenía pasta para ello. Fue un momento crítico en el que me paré durante 2sg para pensar qué hacer…

Estaba a 5min del hostel… primero a correr. Llegué al hostel, cogí el equipaje, salí a la calle y, rapidito, fui a una calle “principal” (donde estaba apenas pasaban coches) y paré el primer taxi que pasó (por suerte no tardó mucho en pasar uno). No tenía otra opción… o “perder” 30€ pagando el taxi o perder muuucho más. Además le dije al conductor que iba con prisa, que estaba a punto de perder el vuelo y que, dentro de lo posible, fuera lo más rápido que pudiera. Pero vamos, como quien oye llover… el tío iba súper despacito, por debajo de los límites, a paso de tortuga… me estaba poniendo enfermo.

En fin, me dejó en la terminal correspondiente, pagué y a correr, iba tan sumamente justo… sinceramente pensaba que el embarque ya estaba cerrado. Además… miré las pantallas para ver la ventanilla de embarque de KLM, con quien volaba, y estaba a la otra puta punta de la terminal, ¡¡¡joder!!!

A correr por toda la terminal…Por fin llegué a las ventanillas de KLM, ¡y todavía había gente haciendo cola para facturar! Ufff, no me lo podía creer, ¡llegaba a tiempo! Una amplia sonrisa apareció en mi cara jadeante :D. Nunca me había pasado esto, se me había pirado la pinza totalmente… por suerte, la sangre no llegó al río jeje.

Una chica de KLM se me acercó para preguntarme si podía mostrarle el billete, para agilizar, le mostré el “billete electrónico” con el código de reserva que tenía en mi móvil y perfecto. Facturé la maleta, me dieron los 4 billetes de los trayectos de ida y vuelta, y me dirigí a pasar los arcos de seguridad rapidito. Por suerte apenas había gente y pasé rápido a zona internacional para dirigirme a mi puerta de embarque, no había tiempo de nada más, sólo para que pasaran por mi cabeza instantáneas y recuerdos del segundo viaje a Japón, cuando hice escala en este mismo Aeropuerto de Helsinki-Vantaa viajando con Finnair :).

A las 14:20 el vuelo estaba saliendo puntual dirección Amsterdam, pude respirar tranquilo e intenté echar una cabezadita… Había estado unas 6 horitas netas en Helsinki visitando la ciudad. No es mucho ciertamente, pero sí suficiente para al menos visitar los principales atractivos turísticos y recorrer todo el centro paseando tranquilamente. Lo ideal es un día completo para poder visitar algunos lugares que me faltaron, algún museo y Suomenlinna, en un día lo puedes hacer sin problemas, y en 6 horas puedes visitar, como hice yo, lo más importante de la ciudad sin realmente echar nada más en falta que no fuera la citada fortaleza. Helsinki es una ciudad agradable para el turista, una ciudad muy manejable donde puedes visitar todo el centro andando sin problemas… Aunque, ciertamente, no es un lugar indispensable y obligatorio. Cierto es que, como es lógico, teniendo más tiempo disponible para la ciudad, siempre hay cosas por descubrir y visitar que te van a enganchar y, seguro, “mejorar” la opinión sobre la ciudad. Pero, ciertamente, es una ciudad que a nivel turístico no tiene “mucho” que ofrecer y, bajo mi más sincera opinión, se queda muy “corta” respecto a Tallínn o Estocolmo.

En fin, llegué a Amsterdam, qué recuerdos de mi visita a Holanda en el 2006 :D. Tenía dos horitas de escala, ¡tiempo suficiente para tomárselo con relativa tranquilidad y poder comer! No había desayunado y no había comido, tenía más hambre que el perro de un ciego. Así que, como llevaba comida en la mochila, pues me hice unos sándwich muy ricos ;). Al rato ya tocó pasar la seguridad de nuevo para ir a mi puerta de embarque, esperar el vuelo y embarcar en un impecable y nuevecito avión de KLM (boeing 747-400), la compañía que me iba a llevar a Corea :).

A las 18:05 salía puntualmente el vuelo. Quedaban por delante muchas horas de viaje que no son necesario relatar. El avión, el modelo, consta de tres filas, con tres asientos cada una, yo, para variar, iba en ventanilla (me gusta de hecho ;)), y ya sabéis cómo transcurren estas horas… Intentando dormir, viendo varias pelis, repasando documentación, etc…

Nunca había volado con KLM y debo decir que la atención fue excelente durante todo el viaje; azafatas súper amables y serviciales, me sorprendió gratamente. Al igual que me sorprendió gratamente la cantidad de películas, series y todo tipo de entretenimiento a bordo que teníamos disponibles en nuestras pantallas personales en cada asiento, con un catálogo (especialmente en español) bastante superior a otras compañías, lo que me animó a verme un par de pelis (o tres, ya no recuerdo xD). Por otra parte… la comida de los aviones es cómo es, como todos sabemos, bastante “lamentable” en general xD, pero a mí sinceramente, me suele gustar en términos generales jaja. Y ciertamente las dos comidas que me sirvieron durante el vuelo estaban bastante potables, amén de poder comer y picar cuando querías y poder tomarte alguna cervecita ;).

La verdad es que fue un vuelo agradable, dentro de lo que cabe en un vuelo tan largo de tantas horas. Era el comienzo del siguiente paso en mi aventura de la emigración, la primera etapa realmente de todo este viaje y aventura. Por mi cabeza no paraban de pasar imágenes y momentos de todo lo que había dejado atrás en España, de que no sabía cuándo iba a volver, de que no quería volver. Mi destino estaba muy lejos todavía y, por el momento, estaba en mitad de la estepa siberiana con un manto de algodón blanco y soporífero bajo mí, tocaba dormir, tocaba imaginar, tocaba soñar… Corea me esperaba. Os emplazo a mi despertar :).

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Sobre David Vecino De La Guía

David Vecino De La Guía
David Vecino De La Guía | Acuario y madrileño, ávido de información y nuevas experiencias. Maestrillo de todo, maestro de nada y profesional de mucho: turismo, protocolo, eventos, marketing, ventas, informática, formación, terapias alternativas, filosofía, etc... Cinéfilo, devorador de libros, electrónico musical, futbolero de pro y cervecero gastronómico. Viajero empedernido, a ratos turista, como mayor pasión. Ética, moral, valores, coherencia.

2 comentarios

  1. 6 horas no es nada para ver la ciudad, y menos para formarse una opinión. Ni siquiera un día entero. Yo te recomiendo volver, pero con más tiempo que el que ofrece una escala. Suomenlinna es una pasada, ya te lo digo yo. Y luego, hay más atracciones por la ciudad, turísticas o no, que valen la pena. El zoo, el parque de atracciones, diferentes museos… Y ya ni hablemos si tienes que salir de la capital 😉

    Interesante travesía, eso sí, la que has hecho. Y menos mal que pudiste coger a tiempo el vuelo a Seúl!

    Saludos!

    • David Vecino De La Guía

      ¡Hola Michan!, gracias por tu mensaje. Ciertamente 6h es muy poquito tiempo para ver, visitar y disfrutar una ciudad. No obstante, al ritmo que yo voy (optimización y aprovechamiento del tiempo), y al ser Helsinki una ciudad “manejable”, es posible hacerse una idea bastante buena de la ciudad y poder recorrer muchos lugares de la misma. Obviamente en todo lugar hay miles de cosas y atracciones que merecen la pena, que como turista o viajero no las vas a poder ver (ni con varios días de estancia).

      Volví a Helsinki el año pasado para un festival de música (http://viajerosalblog.com/introduccion-viaje-polonia-finlandia/), disfrutando más la ciudad, revisitando lugares y visitando nuevos lugares (Suomenlinna es una maravilla ciertamente), al igual que quedando con gente local. Gracias a ello, mi opinión de Helsinki (sin que fuera negativa), mejoró parcialmente aunque mantengo lo que ya había indicado en el presente post.

      ¡Un saludo!

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