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Día 0: Pre-introducción a las crónicas y día 0. ViajerosAlBlog.com

Día 0: Pre-introducción a las crónicas y día 0.

Visitar, qué ver y qué hacer, en Reino Unido (Inglaterra: Londres), Estonia (Tallin), Finlandia (Helsinki), Corea del Sur (Seúl, Songnisan, Nonsan, Daejeon, Panmunjom, Sokcho, Seoraksan, Suwon, Gyeongju, Andong, Busan), Camboya (Siem Reap, Angkor), Malasia (Kuala Lumpur, Melaka), Indonesia (Bali, Jakarta), Holanda (Amsterdam), y Singapur.

CRÓNICA: pre-introducción a las crónicas y día 0. Visitar, qué ver y qué hacer.

En breve, unos días, espero comenzar las crónicas referentes a todo el “intento fallido de emigración”. Como bien sabéis, esta “aventura” estaba dividida en dos partes bien diferenciadas. Debido a mi situación personal y la situación de España (ahora ambas agravadas todavía más si cabe de forma crítica) decidí emigrar y buscarme la vida fuera de aquí: conocer algunos lugares que me interesaban profesional y personalmente a nivel de futuro, estudiar inglés y buscar trabajo para intentar ganarme la vida, todo esto utilizando lo poco que me quedaba…

Igualmente, como bien sabéis, el objetivo no se pudo cumplir y, por desgracia, tuve que volver a España en condiciones pésimas pero, eso sí, tras haber vivido una grandísima experiencia y haber sumado, evolucionado, aprendido y desarrollado… algo es algo, que tampoco es poco…

Como ya comenté, las crónicas diarias de toda esta aventura (de la primera parte, desde la salida de España hasta la llegada a Singapur), van a ser realizadas a nivel turístico principalmente, ya que es de lo que “trata” el blog, apenas haré unas pequeñas referencias al resto de temas. No obstante, cuando se realicen las de Singapur, ahí comentaré más detenidamente temas de estudio y laborales. Igualmente, aunque en mis crónicas siempre doy detalles, explicaciones e información a nivel histórico de los lugares (para ponernos en situación básicamente), en esta ocasión no creo que lo haga, ya que provocaría que las crónicas fueran excesivamente largas (más todavía xD) y no tengo tiempo para ello.

De todo esto tenéis bastante información en algún post anterior, ya que todo lo expliqué en profundidad anteriormente, AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

Dejé mi país, mi familia, mis colegas y todo lo que me rodeaba por un sueño y por la necesidad imperiosa de comer y conseguir un trabajo, por intentar ganarme la vida en otro lugar, sueño que no fue cumplido. Obviamente mi idea no era volver por aquí en muuucho tiempo, y menos aún tener que haber vuelto en las condiciones pésimas y críticas a nivel personal y familiar en las que he tenido que volver y me encuentro en el momento de estar escribiendo éste post. Esto provoca como es lógico, que el enfoque de las crónicas (especialmente a nivel psicológico) vaya a ser muy distinto escritas ahora, una vez vuelto y meses después con el “realismo pesimista” que me envuelve, que si hubieran sido realizadas según las iba viviendo, cuando estás de “subidón” y con todas tus ganas y todo tu ser intentando cumplir los objetivos y los sueños.

Pero hay que hacerlas, primero porque me las debo a mí y segundo porque os las debo a todos vosotros. Me las debo a mí mismo, como recuerdo escrito inmortal de toda la aventura y porque parte de esas crónicas son parte de mi trabajo y mi estudio a nivel profesional (especialmente sobre Corea, aunque serán transmitidas de forma “turística”, aquí no estoy hablando de Singapur, que es otra historia). Y os las debo a vosotros por vuestro apoyo y porque, como siempre, las crónicas ayudarán a otras personas en sus posibles viajes y sus propias aventuras.

No obstante, espero que comprendáis que tengo muchas otras cosas, y más importantes, de las que preocuparme… por lo que las crónicas, previsiblemente, irán muuuy lentas y serán cortas, o eso espero, que no me puedo eternizar y son muchos días xD. Las de Corea supongo que serán algo más extensas que las de Camboya, Malasia, Indonesia y los tres días previos a Corea (Londres, Tallín y Helsinki). En lo que respecta a Singapur, no serán crónicas diarias, sino pequeños “monográficos” mucho más concretos.

Os emplazo a las crónicas en próximos días. Y os emplazo también, a que me enviéis, vía email, cualquier pregunta, duda o curiosidad que podáis tener, especialmente sobre Singapur y Corea. Haré un post dedicado a tal efecto, únicamente para responder todas las preguntas que ya tengo y que me iréis enviando sobre los citados destinos, que sé que le interesan a mucha gente ;).

Debéis luchar por vuestros sueños, ¡nunca lo olvidéis! Siendo buenas personas y con un par de cojones, ya sólo debemos esperar que nuestro karma, destino y suerte nos ayuden un poquito… Quizás los vuestros sean mejores que el mío, ánimo, yo intento no decaer, vosotros no lo hagáis ;).

Día 0: pre-introducción a las crónicas y día 0. Camboya, Angkor.

Estando en Corea, a principios de Octubre, fue cuando comencé a realizar estas crónicas. Lo dejé, ya que por tiempo era imposible, apenas ni terminé el primer día de las mismas… En aquel momento el enfoque de la crónica era totalmente distinto al actual, casi se me escapa una lágrima al ver esas primeras líneas escritas y que he decidido borrar… llenas de optimismo, de sueños por cumplir, de intenciones y ganas por comenzar la mayor aventura de mi vida. Una maleta y una mochila me acompañaban, llenas de ilusiones y objetivos… que poco a poco se fueron vaciando.

Una aventura forzada por mi situación personal y familiar a nivel laboral y económico y que me obligó a decidir que si quería comer y conseguir un futuro mejor debía salir de este putrefacto e infecto lugar, de este pozo sin fondo lleno de agua turbia en el cual ni un rayo de luz era capaz de atravesar. Salir de un país infectado de borregos acerdados era una necesidad.

La intención y el sueño de ganarse la vida emigrando a otro país y no volver en mucho tiempo a la que había sido mi casa durante 32 años, me llevó a tener una gran aventura, aventura que fue truncada desgraciadamente al no haber conseguido el objetivo principal de la emigración: encontrar trabajo.

Casi lloro al leer esas primeras líneas, mis ojos se ponen vidriosos y mi mente se llena de recuerdos vividos antes y durante el intento de emigración. Mi mente produce imágenes cual moviola, trasladándome a un 26 de Julio del 2010. Justo en el momento en que, sentado en el salón al lado de mi padre, le dije que, tras darle vueltas a la idea durante meses (algo que debía haber realizado hace mucho), había llegado el momento de irme de este lugar e, ipso facto, procedí a comprar el billete, ya no había vuelta atrás…

Dos meses tenía por delante para preparar todo, una empresa ingente para tan poco tiempo pero que fue solventada gracias a una dedicación casi íntegra a la misma, todas mis ganas puestas al 100% en esta empresa. Mi motivación era enorme, mis ganas eran enormes, mi positivismo era enorme… Primero porque no tenía más cojones, segundo porque mi familia me apoyó sin reservas desde el principio, aún sabiendo, tanto ellos como yo, que si todo salía mal y debía volver, lo haría en condiciones pésimas y críticas aún más si cabía, ya que el poco dinero que me quedaba, y con el cual si me quedara aquí podíamos estar comiendo durante varios meses, me lo iba a “gastar”, a invertir en esta aventura.

Pero eso no importaba, no pensaba en el “desastre”, no debía hacerlo, había que pensar en triunfar, en conseguir los objetivos, en que el destino y la suerte me iba a sonreír un poquito… ya tocaba, o eso pensaba yo, iluso de mí.

Mis “cojones”, mi familia y colegas cercanos sabían que esto era lo que debía hacer, que era algo vital para mí… y eso me ayudó durante los dos meses de preparación para estar motivado a tope. Me gustaría volver a ellos, a ese pasado reciente, donde rebosaba, o lo intentaba al menos, optimismo, ganas por vivir, por comenzar una nueva vida a pesar de tener que dejar mi país, mi ciudad, mi casa, mi familia, mis colegas y mi vida como tal… Nada fácil, y más aún cuando algunas personas lloraron por mí, sufrían por mí, por saber que les tenía que dejar y no sabían cuándo iba a volver… Pero, como grandes, inteligentes y comprensivas personas, sabían igualmente mi sufrimiento y que lo que hacía era lo correcto.

Veo esas primeras líneas de ese primer día… El comienzo de una nueva época, de una nueva vida, que comenzaba un 28 de Septiembre del 2010 saliendo de mi casa dirección Barajas, tras dos meses de preparaciones, no había vuelta atrás. Ese día mi corazón latía tranquilamente, sin prisas, cual yogi o budista zen meditando, esperando un nuevo despertar. No fue sino hasta esa primera noche, en Tallín, cuando fui realmente consciente de lo que hacía, de dónde estaba y de que mi vida podía cambiar para siempre, una vida en la que había dejado todo atrás, buscando y esperando un nuevo comenzar.

Mis ojos… mis ojos… mis ojos siguen llorosos, recordando ese primer día de las crónicas que nunca llegué a terminar en ese momento, marcando el camino optimista que estuvo presente en mí hasta principios de Diciembre, ojalá todo siguiera igual, ojalá pudiera volver a esos instantes…

Sólo 3 meses bastaron para que mi desarrollo personal y mi evolución como persona creciera de forma exponencial, 3 de los mejores meses de mi vida donde aprendí, me desarrollé, evolucioné, viví en otro país, conocí grandes personas y tuve grandes experiencias y mejores anécdotas. Una experiencia que me ayudó, a pesar de no haber conseguido el objetivo principal, a aprender más de la vida y de las personas, tanto para bien como para mal. Al fin y al cabo: a sumar.

Como bien sabéis, por desgracia tuve que volver a España, muy a mi pesar. Pero, a pesar, valga la redundancia, de tener que haber vuelto y estar aquí en condiciones muy muy chungas, doy gracias por todo lo vivido y conocido. Sigo siendo yo, el mismo, pero evolucionado (como los Digimon), distinto pero manteniendo, como siempre, la misma esencia y fidelidad a mí mismo que me caracteriza: mis valores, mi ética y mi moral.

He aprendido a aprovechar todavía más la vida, a valorar lo que realmente merece la pena y a olvidar lo que no la merece, he aprendido que hay que seguir dándose cabezazos y reventándose la cabeza por conseguir lo que quieres y anhelas… aunque no lo consigas. He aprendido, sé, confirmado, que mi futuro está ligado al mundo, no a Alcorcón ni a Madrid ni a España, y que siempre he sido un espíritu libre con infinitas inquietudes. He aprendido a vivir sin echar de menos determinadas cosas, personas y lugares que nunca había necesitado realmente, ni antes ni ahora.

Todo ya lo sabía, sólo me faltaba volverlo a confirmar.

He aprendido a valorar más o menos a las personas y las relaciones interpersonales según proceda. Sabía que esta aventura, terminara bien o mal, me iba a servir para, entre otras miles de cosas, hacer un filtro importante de la gente. Pocas personas merecen la pena, pocas personas son colegas de verdad, pocas personas merecen ni tu simple molestia por mirarles… pocas personas son buenas personas. Y doy gracias por haberlo comprobado, de nuevo, y confirmado… es una de las cosas, junto con todo lo ya citado anteriormente, que me han hecho más libres.

Mi alma es más grande, mi aura es más grande, mi energía es más grande, todo gracias a 3 meses.

El destino ha sido cruel conmigo y con mi entorno en varios sentidos (y aún así tengo que dar infinitas gracias por miles de cosas obviamente), lo está siendo desde hace ya muchos años y no me lo merezco… pero lo único que puedo hacer es no decaer y seguir intentándolo, intentar seguir siendo realista y pensar que todo irá a mejor, que a pesar de las leches que recibes todo es por algo, todo es debido a algo, siempre hay un plan… y por algo bueno, aunque a veces, cada vez más, lo dudes…

El día de mi regreso fue uno de los más tristes de mi vida, sin duda. A pesar de la tristeza, me encontraba exactamente igual que el día de mi partida, como si estuviera “sedado”, tranquilo y sin ser plenamente consciente de que tenía que volver y todo había acabado, me costó muchas, muchas semanas en “aterrizar” completamente y sacarme de encima la tristeza… pero no había más remedio, tenía que seguir adelante.

El día de mi regreso… Feliz por volver a ver a mi familia, las únicas personas con las que realmente puedes contar para todo, pero triste por haber dejado el que, quizás, ha sido el capítulo más importante de mi vida hasta ahora, triste por tener que estar en un lugar y en un momento que no quieres estar, triste por estar sufriendo enormemente por tu familia y por ti mismo debido a la situación en la que te encuentras, sin saber si podrás comer mañana, viendo como las personas que quieres sufren y tú no puedes hacer nada. Triste por no poder ayudar a nadie en tu misma situación y por los que están infinitamente peor que tú. Triste por comprobar cómo las personas dan asco, triste por comprobar, una vez más, cómo no existen los amigos y el mundo es dueño de malas personas… Aún así, nos salvamos unos cuantos, y sólo por nosotros, sólo por ellos, merece la pena luchar.

Viajar es vivir, la vida es un viaje y quien no viaja, quien no se mueve, quien no tiene inquietudes, quien no da todo lo que tiene por sus sueños… sólo ha leído una página del libro y se conforman con el prólogo. Vive el presente, aquí y ahora, dalo todo en el momento actual, a cada segundo vamos creando el futuro, ¿cómo quieres que sea el tuyo? La vida nos da lecciones y debemos aprender de ellas, nuestro futuro, nuestro destino, está escrito, pero son infinitas ramas de un tronco común, tú y sólo tú puedes decir qué bifurcación escoger, por dónde ir… Si somos buenas personas y nuestro karma no es muy “jodido”, en algún momento acertaremos con la rama. La vida es un sueño, y los sueños… sueños son, pero es nuestro sueño… aunque otros no lo entiendan, aunque otros te envidien, aunque otros te critiquen… ellos no saben vivir ni saben luchar ni saben soñar, nosotros sí :).

Desearía estar ahora en el momento en que comencé a escribir la crónica del primer día. En aquel momento estaba disfrutando, viviendo, encantado… siendo optimista… y no ahora, con ojos llorosos, con una moviola en la cabeza y con el pesimismo realista anclado en lo más profundo de mí ser luchando contra los sueños, contra la vida y contra el optimismo. Como ya dije, obviamente el enfoque psicológico de las crónicas no será el mismo realizadas ahora, tiempo después de haber vuelto. Será duro comenzar con las crónicas, pero se harán poco a poco, o eso espero…

Os emplazo próximamente con el primer día compañeros.

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Sobre David Vecino De La Guía

David Vecino De La Guía
David Vecino De La Guía | Acuario y madrileño, ávido de información y nuevas experiencias. Maestrillo de todo, maestro de nada y profesional de mucho: turismo, protocolo, eventos, marketing, ventas, informática, formación, terapias alternativas, filosofía, etc... Cinéfilo, devorador de libros, electrónico musical, futbolero de pro y cervecero gastronómico. Viajero empedernido, a ratos turista, como mayor pasión. Ética, moral, valores, coherencia.

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